martes, 25 de septiembre de 2012

Verificar el Aprendizaje


Muchas veces en el momento de realizar una evaluación me encuentro con estudiantes que no saben responder a una o varias preguntas. Cuando les pregunto si es que no estudiaron, me dicen que sí que ellos lo leyeron, pero que no saben cómo explicarlo… Y los veo mover los ojos como buscando en su cerebro una información que no encuentran.

He indagado en muchos de los hábitos y metodologías de estudios de los niños. Me he dado cuenta que uno de los más frecuentes es que los niños simplemente leen y creen que con eso es suficiente porque mientras van leyendo entienden todo. Pero a la hora de responder una pregunta, no saben cómo hacerlo.

Es necesario verificar la información. Que los niños una vez termines de estudiar expresen lo que han aprendido, porque es sólo en este momento en que se puede hablar de que algo se ha aprendido.

Los procesos de aprendizaje siguen unos pasos que van construyendo la asimilación de los contenidos. Evidentemente variarán dependiendo de las personas y muchos son válidos.

Les quiero compartir uno que yo he utilizado y que me ha brindado muy buenos resultados.

En un primer momento se debe dar una lectura rápida que puede ir inclusive sólo a los títulos y subtítulos, para formarse una idea general de lo que se va a estudiar.

Después de debe pasar a un lectura detallada de todo el tema en la que se busca una comprensión global. Se lee cada uno de los párrafos. Se debe entender lo que dice ese párrafo en concreto y cómo se relaciona o que le aporta al tema en general. Se debe entender la relación que hay entre cada uno de los párrafos. Aquí dentro de esta lectura se desarrolla una habilidad del pensamiento conocida como el análisis.

Después de analizar el tema, se debe sintetizar. El estudiante debe saber decir en pocas palabras lo principal del tema, sin dejar de lado ninguna de sus partes fundamentales. Pero, sin entrar en detalles.

Finalmente se debe pasar a la memorización de los contenidos, en la que no se debe saber en general de que se trata el tema, sino también los detalles de ese tema. En este proceso de lectura, análisis y síntesis ya debe estar avanzada una gran parte de la memorización. Sin embargo, se debe verificar que sí se haya memorizado. Y la mejor manera de comprobarlo es por medio de preguntas o tratando de explicar el tema. Es decir, por medio de la expresión del tema.

Cuando el estudiante comienza a contestar las preguntas, se va a dar cuenta que hay algunas que no es capaz de responder… Ahí debe detenerse, volver a leerlo, analizarlo y sintetizarlo. Y nuevamente comprobar si ahora sí lo puede expresar con claridad.

Muchas veces este ejercicio de expresión de los temas, se da en el momento del examen… Tristemente es en ese momento que el estudiante se da cuenta que hay cosas que aún no ha memorizado.

Lo ideal sería que esto se diera en el momento del estudio cuando el niño aún tiene algo qué hacer para memorizar los temas, poderlos expresar y ser exitoso en sus exámenes.