domingo, 15 de abril de 2012

Para desarrollar la creatividad


Las mentes creativas son conocidas por ser capaces de sobrevivir a cualquier tipo de mal entrenamiento. ANNA FREUD.


Hace algunas semanas estuvimos reflexionando sobre la importancia de la creatividad. Quiero retomar este tema con algunas ideas que nos pueden ayudar a fomentarla en nuestros hijos y alumnos.


Lo fundamental a la hora de fomentar la creatividad es infundirle a los niños que no deben tener temor a comunicarlas y querer llevarlas a cabo. Porque todos podemos tener muchas ideas, pero el miedo a que salga mal, a que los demás se rían de mi, a que nadie se interese en ella, puede obstaculizar, frenar y hacer desparecer mi idea. Y frenar también el que quiera seguir compartiendo ideas.


Muchas veces en un salón de clase, los niños tienen muy buenas ideas, que son diferentes a las que plantean los demás compañeros. En un primer momento ellos querrán compartirlas, lo que puede producir risas o comentarios de los compañeros o en una familia, de los hermanos o primos.


Es muy importante como adultos resaltar la importancia y validez de esta idea, aunque sea diferente de las demás.


 En este punto me parece muy importante reflexionar tanto con los docentes y los padres de familia, sobre algunas situaciones que se dan con los niños. Los niños nacen con una gran creatividad. Imaginan miles de cosas mientras realizan cualquier otra actividad, ellos comparten sus ideas, quieren llevarlas a cabo... Pero en muchas ocasiones somos los adultos los que frenamos esta creatividad

Eso no es posible. Vas a desordenar mucho. Te vas a ensuciar. Vas a ensuciar la casa. En este momento estoy ocupado. Vas a dañar el juguete. Estoy muy cansado. Excusa tras excusa. Y finalmente para los niños termina siendo más sencillo sentarse al frente del televisor o del computador donde no molesta a nadie, que estar recibiendo negativa tras negativa o, en mucho casos, regaño tras regaño.

Hagamos un pequeño esfuerzo. Que importa que desordene... puedo aprovechar para formarlo en el hábito de recoger. Que importa que se ensucie... la ropa se echa a lavar. Estoy un poco cansado... puedo hacer un pequeño esfuerzo por mi hijo.

Hago referencia a la película Mi Villano favorito. En una parte nos presentan al protagonista, Gru, cuando era niño transmitiéndole a su madre su deseo de ser astronauta. Al principio sólo le mostraba a su madre un dibujo de un cohete que el manejaba para ir a la luna, después un cohete creado en una caja de cereal y finalmente un modelo de cohete real... Y para todo esto su madre sólo respondía ja... Y Gru termina convirtiéndose en un criminal que planea robar la luna para volver su sueño realidad.

Un poco exagerado, pero a veces podemos llegar a truncar así los sueños de nuestros hijos y alumnos.

Si los niños sienten que esas ideas que comunican son importantes para alguien, seguirán comunicándolas y tratando de llevarlas a cabo, porque sentirán que están haciendo algo valioso.

Seguir intentándolo siempre. Al inicio mencionábamos el miedo al fracaso. Es muy posible que con las ideas que tenemos, tengamos una desilusión porque no resultan. No darnos por vencidos y seguirlo intentando. Lo mismo con nuestros hijos. Si esta idea no funcionó, reflexionar en qué tuvo de malo y ver cómo la puedo mejorar, para que funcione.

Aunque las ideas que menciono aquí son muy sencillas, son una maravillosa senda para no aniquilar las mentes creativas. En definitiva pienso que para fomentar la creatividad en nuestros hijos y alumnos, lo único que necesitamos los adultos, es aprender a no decirles no. Todos nacemos con una gran creatividad, pero es la vida misma la que nos la va quitando. Recibamos sus ideas y ayudémosle a los niños a sacarlas siempre adelante.