sábado, 17 de noviembre de 2012

El fascinante mundo de los libros...

Aunque ya he abordado este tema más de una vez... vuelvo a hacerlo. Y probablemente volveré a hacerlo, porque la lectura es y será una de mis grandes pasiones.

Acabo de terminar de leer la trilogía de Los Juegos del Hambre por Suzanne Collins. Qué les puedo decir... me leí los tres libros en menos de una semana. Mi novio me ha preguntado a lo largo de toda la lectura que qué tal me parecía el libro, que si era bueno... Qué difícil pregunta. 

Bueno, de esos que no puedes parar de leer, definitivamente sí. Bueno, en cuanto a que es una obra de inmenso valor literario, definitivamente no.

Lo cierto es que durante esta semana que estuve leyendo los libros, me volví a sentir como cuando estaba el colegio y tenía 18 años. Que tragaba libros por día... Y me hizo sentir tan bien. Hace tiempo que no encontraba un libro del que no pudiera despegarme. Que casi prefiriera quedarme en casa leyendo que salir con mis amigas.

Mi anterior libro fue La Guerra y la Paz de León Tolstoi. Esa sí que es una obra clásica de la literatura universal. Sin embargo, tengo que confesar que las mismas más de mil hojas, me demoré más de un mes leyéndomelas. Me pregunté si me estaría volviendo banal. ¿Cómo me puede enganchar más un libro escrito para ser un best seller, que una obra clásica?

Entonces recordé unas palabras de un conferencista (del que lamentablemente no recuerdo su nombre). Todas las personas deben tener cuatro tipos de lecturas:

1. Relacionadas con su profesión: para poder desempeñarse cada vez mejor en ella y no quedarse obsoleto.

2. De actualidad: tenemos que estar informados de los sucede a nuestro alrededor.

3. De cultura.

4. De nada. Esos libros que probablemente no nos aporten una gran cantidad de conocimientos, pero que nos distraen, nos relajan, nos hacen olvidarnos por un momento las dificultades laborales, familiares, económicas, personales... Nos llevan a otro mundo que nos atrapa por unos días, nos fascina y nos divierte.

Yo añadiría un quinto tipo de lectura y serían libros que nos ayuden a reflexionar y en nuestro crecimiento personal.

Entonces me di cuenta que haber leído La Guerra y la Paz me ha proporcionado un mundo de conocimientos inmensos. Los Juegos del Hambre, me han relajado, me han distraído. 

Qué fascinante es el mundo de los libros, en el que podemos encontrar lo que necesitamos para cada momento de nuestras vidas.

¡¡¡Espero que el día de hoy, todos encuentren y tengan en la mano un gran libro!!!

martes, 25 de septiembre de 2012

Verificar el Aprendizaje


Muchas veces en el momento de realizar una evaluación me encuentro con estudiantes que no saben responder a una o varias preguntas. Cuando les pregunto si es que no estudiaron, me dicen que sí que ellos lo leyeron, pero que no saben cómo explicarlo… Y los veo mover los ojos como buscando en su cerebro una información que no encuentran.

He indagado en muchos de los hábitos y metodologías de estudios de los niños. Me he dado cuenta que uno de los más frecuentes es que los niños simplemente leen y creen que con eso es suficiente porque mientras van leyendo entienden todo. Pero a la hora de responder una pregunta, no saben cómo hacerlo.

Es necesario verificar la información. Que los niños una vez termines de estudiar expresen lo que han aprendido, porque es sólo en este momento en que se puede hablar de que algo se ha aprendido.

Los procesos de aprendizaje siguen unos pasos que van construyendo la asimilación de los contenidos. Evidentemente variarán dependiendo de las personas y muchos son válidos.

Les quiero compartir uno que yo he utilizado y que me ha brindado muy buenos resultados.

En un primer momento se debe dar una lectura rápida que puede ir inclusive sólo a los títulos y subtítulos, para formarse una idea general de lo que se va a estudiar.

Después de debe pasar a un lectura detallada de todo el tema en la que se busca una comprensión global. Se lee cada uno de los párrafos. Se debe entender lo que dice ese párrafo en concreto y cómo se relaciona o que le aporta al tema en general. Se debe entender la relación que hay entre cada uno de los párrafos. Aquí dentro de esta lectura se desarrolla una habilidad del pensamiento conocida como el análisis.

Después de analizar el tema, se debe sintetizar. El estudiante debe saber decir en pocas palabras lo principal del tema, sin dejar de lado ninguna de sus partes fundamentales. Pero, sin entrar en detalles.

Finalmente se debe pasar a la memorización de los contenidos, en la que no se debe saber en general de que se trata el tema, sino también los detalles de ese tema. En este proceso de lectura, análisis y síntesis ya debe estar avanzada una gran parte de la memorización. Sin embargo, se debe verificar que sí se haya memorizado. Y la mejor manera de comprobarlo es por medio de preguntas o tratando de explicar el tema. Es decir, por medio de la expresión del tema.

Cuando el estudiante comienza a contestar las preguntas, se va a dar cuenta que hay algunas que no es capaz de responder… Ahí debe detenerse, volver a leerlo, analizarlo y sintetizarlo. Y nuevamente comprobar si ahora sí lo puede expresar con claridad.

Muchas veces este ejercicio de expresión de los temas, se da en el momento del examen… Tristemente es en ese momento que el estudiante se da cuenta que hay cosas que aún no ha memorizado.

Lo ideal sería que esto se diera en el momento del estudio cuando el niño aún tiene algo qué hacer para memorizar los temas, poderlos expresar y ser exitoso en sus exámenes.

martes, 17 de julio de 2012

Vacaciones

Ahora me encuentro disfrutando de las vacaciones de fin de año. Espero que todos ustedes padres de familia y profesores también. Que tengan un merecido descanso y nos vemos en agosto para compartir nuevas reflexiones.

domingo, 3 de junio de 2012

Los horarios

Voy a pintar diferentes cuadros... seguramente usted lector, se sentirá identificado con uno de ellos.

Cuadro 1. Juan llega del colegio. Abre la nevera, come algo y se quita el uniforme. Se acuesta en la cama a ver televisión. En ese momento su madre le recuerda hacer las tareas. Juan se sienta en la cama, prende el computador y saca el cuaderno. Lee lo que tiene que hacer: 10 ejercicios de divisiones por dos dígitos. Más o menos media hora trabajando. Se mete a facebook. Ve que Juliana está en el chat, así que la saluda. Mientras ella responde empieza la primera división. Está por la mitad cuando Juliana le contesta. Se queda conversando un rato con ella. En eso escucha que hubo un gol. Levanta la mirada al televisor y se queda viendo la repetición. Busca a Francisco para comentar el gol, pero no está el el chat del facebook. Abre el messenger. No ve a Francisco, pero sí a Andrés. Conversa un rato, mientras también le responde a Juliana. Vuelve a mirar la división. Ya no se acuerda por qué puso ahí un 3. Vuelve a empezar. La termina. Francisco apareció en el messenger, entonces también comentan el gol. Segunda división. Sonia aparece en facebook. Le cuenta de una fiesta que están organizando. Que se meta la grupo para que la vea y vea las personas que van a asistir. Entra al grupo. Coge el blackberry y empieza a conversar con Felipe. Tercera división... Ya son cerca de las 8:00 p.m. y todavía faltan cinco divisiones... ¡Qué pereza estudiar! ¡¿Por qué en el colegio ponen tantas tareas?! Lleva toda la tarde ahí sentado "estudiando" sin poder hacer nada más...

Cuadro 2. Miguel llega del colegio. También le pide a la empleada que le prepare algo de comer y se cambia de ropa. Se asoma por el balcón y ve que los amigos de la unidad están jugando fútbol. Come a la carrera y baja para unirse al partido. A las 8:00 p.m. se asoma la mamá para que se entre a comer, se prepare y se acueste. En medio de la comida le preguntas si hizo las tareas. Miguel niega con la cabeza. Se acercan a la mochila y encuentran unos ejercicios de matemáticas, diez frases que deben escribir en inglés y estudiar para el examen de español que habían puesto desde hace una semana, pero que aún no habían estudiado. Empieza la pelea. Miguel está cansado, tiene sueño, se equivoca en los ejercicios, ya van a ser las 10:00 de la noche y se tiene que acostar porque al otro día tiene que madrugar.

Cuadro 3. María llega del colegio y se sienta a tomar el algo con sus papás. Estos le preguntan si tiene tareas. Ella piensa por un momento, pero no se acuerda de nada, así que simplemente dice que no. Al otro día en la clase de biología, la profesora pide la representación que hicieron del ciclo del agua. María se pone pálida y se pregunta: "¿Eso era para hoy?"... una tarea más que no trae, porque no se acordó de ella.

Estas son situaciones que todos los años he vivido como  profesora. Situaciones que le causan mucho sufrimiento a los padres y a los alumnos, porque hacen que el colegio para ellos se convierta en una tortura. En una carga de tareas interminables y en una acumulación de malas notas.

Afortunadamente este problema que parece tan grande y que genera tanto sufrimiento, tiene una solución muy sencilla: establecer un horario. 

¿Qué es lo importante de este horario?

1. Que sea claro y visible: es necesario escribirlo y pegarlo en un lugar donde el niño pueda verlo todos los días, ya sea en una hoja de papel pegada detrás de la puerta, en una cartelera que esté en su pieza, en un corcho en el salón de estudio. Pero que el niño lo vea todos los días.
2. Que no se cambie. Es el mismo para todos los días y no tiene excepciones.
3. Que los miembros de la familia estén de acuerdo con él. Es muy importante que cuando se explique el horario, el niño esté de acuerdo y se comprometa a vivirlo. 
4. Que funcione aunque los padres no estén presentes en la casa. Muchos padres trabajan en el momento en que sus hijos llegan del colegio y ellos están con las empleadas del servicio o con una abuela mientras tanto. Sabemos que los niños pueden manipular estas situaciones diciéndole a la empleada o a la abuela, que ellas no los mandan. Por eso es importante establecer, que ese horario se sigue todos los días y que la persona que los esté cuidando, le informará a los padres cuando lleguen si se cumplió o no y el cumplimiento debe tener un consecuencia positiva o negativa.

No quiero dar un horario preestablecido, pues cada familia debe buscar lo que sea más conveniente, pero aquí les propongo una idea. Lo ideal es que el horario tenga las horas exactas. No lo hago aquí, pues cada niño llega a su casa en diferentes horarios.

Horario.
1. Dejar unos minutos para que se cambie y coma algo, pues normalmente llegan con hambre. 
2. Revisar la agenda para ver que tareas tiene pendientes. La mayoría de los colegio utilizan agendas o comunicadores en las que los mismo alumnos registran sus tareas pendientes. Si la institución no tiene este medio y su hijo es muy olvidadizo (como vimos en el cuadro 3), cómprele usted una agenda o una libreta en la que él registre todas las tareas, trabajos o exámenes, en el momento en que el profesor los asigne.
3. Sentarse en su escritorio de estudio (o en el comedor en su defecto) y realizar las tareas que tenga asignadas. Es muy importante que se destine un lugar para estudiar que no sea el cuarto, pues como vimos en el cuadro 1, estar al lado de un televisor o computador, no permite que los niños se concentren al máximo para rendir con sus tareas. Destinar a esto aproximadamente una hora.
4. Tiempo libre. Cada familia debe decidir en conjunto a qué se destinará este tiempo: ver televisión media hora, una hora, salir al parque, jugar juegos de mesa...
5. Comer y prepararse para acostarse.
6. Leer unos minutos antes de dormir. No está estrictamente relacionado con las tareas, pero los que han leído artículos de mi blog, saben que considero la lectura como algo  fundamental en la vida de las personas. Considero que todos deberíamos destinar la menos 20 minutos diarios a la lectura.

Algunas familias dicen que sus hijos llegan muy cansados del colegio. Es válido también que el tiempo libre sea antes de las tareas para que los niños descansen. Pero en esta situación es aún más importante tener una hora delimitada, para que no suceda lo que vimos en el cuadro 2, que el niño tuvo toda la tarde libre y a penas a las 8:00 p.m. pudo ver que tareas tenía. Hora que sobra decir, no es la adecuada para estudiar.

Sé que en un primer momento puede ser difícil seguir este tipo de horario. Pero los resultados serán excelentes, no sólo porque formaran en sus hijos hábitos de estudio, sino también de disciplina.


 

martes, 8 de mayo de 2012

PDF

Hace unas semanas vi un video de una conferencista de la Universidad de Standford en la que hablaba del PDF... y no precisamente del documento que a veces utilizamos.
Ella las utiliza como unas siglas para lo siguiente: Play time - Down time - Family time. Tiempo para jugar, para descansar y para la familia.
Quisiera reflexionar sobre estos momentos que todos lo niños y jóvenes deberían tener. Sabemos que el mundo actual es un mundo sumamente activista. Nos encontramos con familias y personas que sienten que entre más cosas hacen, más exitosos, profesionales o realizados son.
A veces se escuchan comentarios como: lunes y miércoles tengo clases de piano, martes y jueves voy a pintura y viernes y fines de semana juego tenis. 
Este ritmo de vida ocupado que llevamos los adultos pasa a los niños terminado con semanas en las que se despiertan a las 5:30 de la mañana, están en el colegio hasta las 3:00 de la tarde con aproximadamente una hora de tareas diarias que tengan que realizar en la casa, practican algún deporte, tienen alguna clase de idiomas, necesitan nivelar algo del colegio... y llegan de vuelta a la casa a las 7:00 de la noche sólo con tiempo para comer y acostarse porque tienen que madrugar al otro día.
¿Qué tiempo han tenido estos niños para descansar? ¿Qué tiempo han tenido para salir un rato al parque a jugar? ¿En qué momento se vio con sus hermanos aunque fuera sólo para pelear?

Mi intención no es decir que las clases extracurriculares que se tienen en los colegios o por fuera de los colegios están mal. Muchas veces son necesarias y muchas veces son pedidas por los niños y se convierten en esos momentos de relajación y descanso o de juego.
Pero si quiero hacer una apología a esos momentos tan importantes en la vida de cada uno y que cada uno se evalúe como familia para ver si sus hijos realmente tienen estos tiempos tan necesarios para un sano desarrollo.
Tiempo para jugar. Fundamental en los niños. Los niños por todas las energías que tienen necesitan poder salir, correr, ensuciarse, relacionarse con otro niños. Ellos están alrededor de ocho horas al día en su colegio, siguiendo un horario, estando la mayoría del tiempo sentados en un escritorio realizando trabajos, muchas veces en silencio. 
Cuando llegan a la casa, deben tener un tiempo para realizar actividades completamente diferentes donde no haya tantas reglas, donde no sea necesario guardar silencio, donde no haya que estar sentado.
Tiempo para descansar. O preferiría llamarlo tiempo muerto. Tiempo para hacer nada. ¿Cuántas veces no sentimos nosotros mismos la necesidad de realmente no hacer nada? Así simplemente. Sentarme en el sofá, de pronto sólo a tomar un café sin intenciones de leer una revista, de ver un programa de televisión... simplemente estar ahí. 
Y esto sí que lo podemos ver en los adolescentes. ¡Cómo les gusta tirarse en su cama, probablemente con el Iphod y simplemente no hacer nada!
Evidentemente esta no puede ser su única actividad y no pueden estar todo el día en tiempo muerto... pero a veces es necesario un momento en que simplemente podamos hacer nada.
Tiempo en familia. Una de las actividades que las familias más comparten juntas es la hora de la comida. Ambos padres han llegado del trabajo, los hijos también están en la casa. Se sientan todos juntos a comer. 
Aunque este es un tiempo muy bueno y animo a las familias que lo tienen a que no lo pierdan y a las que no lo tienen a que comiencen a hacerlo, no puede ser el único tiempo que se comparte en familia.
Los momentos para comer, también son para los niños un momento que la mayoría de las veces no representa mucha diversión. Hay reglas, hay que comerse toda la comida, hay que hablar con un cierto tono de voz...
Como familia también se deben encontrar otros momentos en que se comparta. Voy a salir a jugar fútbol con mi hijo. Vamos a comer un helado. Vamos a un parque de diversiones juntos o al parque de la unidad. Sentémonos en la casa juntos a leer un cuento, a hacer un dibujo, a jugar un juego de mesa. Puede ser un hobbie como familia, ir comprando juegos de mesa que se comparten en familia.
Quiero invitarlos a todos a que se tomen unos momentos para pensar en el tiempo que sus hijos pueden disfrutar de estos momentos y en caso que vean que sus agendas son muy ocupadas, que piensen juntos como familia, cómo pueden darle estos tiempos y espacios para que sus hijos tengan una vida sana que los ayude a ser cada vez más felices. 

Les quedo debiendo el link con le video de esta conferencia que sé será de gran ayuda para ustedes.

domingo, 15 de abril de 2012

Para desarrollar la creatividad


Las mentes creativas son conocidas por ser capaces de sobrevivir a cualquier tipo de mal entrenamiento. ANNA FREUD.


Hace algunas semanas estuvimos reflexionando sobre la importancia de la creatividad. Quiero retomar este tema con algunas ideas que nos pueden ayudar a fomentarla en nuestros hijos y alumnos.


Lo fundamental a la hora de fomentar la creatividad es infundirle a los niños que no deben tener temor a comunicarlas y querer llevarlas a cabo. Porque todos podemos tener muchas ideas, pero el miedo a que salga mal, a que los demás se rían de mi, a que nadie se interese en ella, puede obstaculizar, frenar y hacer desparecer mi idea. Y frenar también el que quiera seguir compartiendo ideas.


Muchas veces en un salón de clase, los niños tienen muy buenas ideas, que son diferentes a las que plantean los demás compañeros. En un primer momento ellos querrán compartirlas, lo que puede producir risas o comentarios de los compañeros o en una familia, de los hermanos o primos.


Es muy importante como adultos resaltar la importancia y validez de esta idea, aunque sea diferente de las demás.


 En este punto me parece muy importante reflexionar tanto con los docentes y los padres de familia, sobre algunas situaciones que se dan con los niños. Los niños nacen con una gran creatividad. Imaginan miles de cosas mientras realizan cualquier otra actividad, ellos comparten sus ideas, quieren llevarlas a cabo... Pero en muchas ocasiones somos los adultos los que frenamos esta creatividad

Eso no es posible. Vas a desordenar mucho. Te vas a ensuciar. Vas a ensuciar la casa. En este momento estoy ocupado. Vas a dañar el juguete. Estoy muy cansado. Excusa tras excusa. Y finalmente para los niños termina siendo más sencillo sentarse al frente del televisor o del computador donde no molesta a nadie, que estar recibiendo negativa tras negativa o, en mucho casos, regaño tras regaño.

Hagamos un pequeño esfuerzo. Que importa que desordene... puedo aprovechar para formarlo en el hábito de recoger. Que importa que se ensucie... la ropa se echa a lavar. Estoy un poco cansado... puedo hacer un pequeño esfuerzo por mi hijo.

Hago referencia a la película Mi Villano favorito. En una parte nos presentan al protagonista, Gru, cuando era niño transmitiéndole a su madre su deseo de ser astronauta. Al principio sólo le mostraba a su madre un dibujo de un cohete que el manejaba para ir a la luna, después un cohete creado en una caja de cereal y finalmente un modelo de cohete real... Y para todo esto su madre sólo respondía ja... Y Gru termina convirtiéndose en un criminal que planea robar la luna para volver su sueño realidad.

Un poco exagerado, pero a veces podemos llegar a truncar así los sueños de nuestros hijos y alumnos.

Si los niños sienten que esas ideas que comunican son importantes para alguien, seguirán comunicándolas y tratando de llevarlas a cabo, porque sentirán que están haciendo algo valioso.

Seguir intentándolo siempre. Al inicio mencionábamos el miedo al fracaso. Es muy posible que con las ideas que tenemos, tengamos una desilusión porque no resultan. No darnos por vencidos y seguirlo intentando. Lo mismo con nuestros hijos. Si esta idea no funcionó, reflexionar en qué tuvo de malo y ver cómo la puedo mejorar, para que funcione.

Aunque las ideas que menciono aquí son muy sencillas, son una maravillosa senda para no aniquilar las mentes creativas. En definitiva pienso que para fomentar la creatividad en nuestros hijos y alumnos, lo único que necesitamos los adultos, es aprender a no decirles no. Todos nacemos con una gran creatividad, pero es la vida misma la que nos la va quitando. Recibamos sus ideas y ayudémosle a los niños a sacarlas siempre adelante.  

martes, 6 de marzo de 2012

La importancia de la creatividad en nuestras vidas.

Estamos trabajando la descripción haciendo un especial énfasis en el uso del presente y del uso de los adjetivos. En una de las actividades les refuerzo a los niños estos dos temas y les digo que hagan una descripción de lo que quieran. Varios niños se quedan en el escritorio pensando y comienzan a trabajar. Pero otros se acercan a mí y me dicen: profe, dame un tema que no sé de qué escribir.

Los niños están tan acostumbrados a que les demos todo hecho. Y por esto ya no piensan y es difícil para ellos tener nuevas ideas. Nos vamos acostumbrando a hacer las cosas en molde, todo igual, todo como nos lo dices.

Hace unos días tuvimos una discusión en una reunión del colegio sobre el siguiente tema: los niños cuando entran al preescolar perfectamente pueden dibujar un elefante azul y las profesoras calificamos que está bien. Pero cuando están en kinder ya hay que ir enseñándole que el elefante no es ezul. Es gris. Y debe dibujarlo gris. Eso me dejó pensando mucho. ¿De verdad tiene que dibujarlo gris porque sino, está mal el trabajo? Después conversando con otras profesoras, llegamos a una conclusión. Si uno está evaluando las características de los animales, entonces sí se puede calificar que está mal, porque una característica del elefante es que es gris. Pero si la actividad es de ilustrar una historia, ¿por qué el elefante no puede ser azul?

Y es con estas pequeñas cosas que comenzamos a matar la creatividad de nuestros alumnos y de nuestros hijos.

¿Quién no se ha quedado maravillado con las historias de Harry Potter, de El Señor de los Anillos, de Las Crónicas de Narnia...? Pero si a cualquiera de estas personas les hubieran dicho que estas cosas no existen... ¿Tendríamos etos maravillosos libros?

Los padres muchas veces temen que si su hijo escribe una frase tipo: "El perro iba manejando un carro azul a toda velocidad" el profesor se la pondrá mala y le insiste en que los perros no manejan carros... Lo importante ahí es ver qué está evaluando el profesor y si es la estructura gramatical, que los perros hablen, corran, vuelen y hagan lo que quieran.

Dejo esta reflexión aquí como un abrebocas para el tema. Espero que sea un cuestionamiento para todos los que lo lean para preguntarse que tanto fomentamos en nuestros alumnos o en nuestros hijos la creatividad.

Espero retomar el tema con muchas más reflexiones e ideas.

lunes, 27 de febrero de 2012

Los libros están muriendo

Quiero compartirles este espectacular enlace del cortometraje animado que ganó el Óscar el día de ayer.

Se titula The Fantastic flying books of Mr. Morris Lessmore. Este cortometraje nos cuenta la historia de un hombre que es llevado a un mundo fantástico donde los libros tienen vida... nos deja muchas reflexiones, pero quisiera comentar sólo una.

Cuando no leemos un libro, este comienza a morir y no importa si le pegamos la pasta, las hojas, etc. El libro vuelve a tener vida en el momento en que volvemos a leerlo. Pero no sólo él vuelve a tener vida... también nos comunica esa vida a nosotros.

Espero que lo disfruten.

lunes, 20 de febrero de 2012

Todo niño es especial. Reflexiones.

Espero que todos hayan tenido la oportunidad de observar la película de la reflexión anterior, Todo niño es especialhttp://reflexionesdeunaeducadora.blogspot.com/2012/02/todo-nino-es-especial.html

Hoy voy a compartir algunas reflexiones que podemos sacar de esta extraordinaria película.



1. Ishaan es un niño inquieto que parece insolente, grosero, indisciplinado. Inclusive si miramos el comentario que tiene la película en youtube, habla de un niño travieso que gracias a la voluntad y creatividad de un profesor, logra salir adelante. Me llama particularmente la atención, el momento en que su profesora le pide que lea y él simplemente dice: jhfduhgiauwrdfjkldjfs... Para la profesora esto es una grosería. Tanto que lo saca del salón del clase. 

Esta actitud es perfectamente explicada por el profesor del colegio de internos con el ejemplo que le da a su padre: le pide que lea las instrucciones de una caja que están en chino. El papá dice que no entiende. Y el profesor le contesta que se concentre, que lo intente. El papá insiste en que no puede leerlas porque están en chino y el profesor le contesta que deje de ser insolente y desobediente.

Cuando vemos actitudes diferentes en nuestros hijos y alumnos, lo primero que debería brotar de nuestro corazón de educadores es la preocupación por el problema de este alumno:
¿Qué le pasa? ¿Por qué está grosero? ¿Por qué contesta mal? ¿Por qué no realiza las tareas?

2. Esto es precisamente lo que hizo este profesor. Él observó un comportamiento diferente en uno de sus alumnos. No se quedó en regañarlo, castigarlo. Tampoco en decir que era un niño con problemas y punto. Él realizó un trabajo de seguimiento. Pidió cuadernos, observó los errores de este alumno, conversó con compañeros, con los padres de familia e identificó una dificultad.
Sólo cuando la dificultad es identificada se puede hacer algo para corregirla mediante una estrategia adecuada a la dificultad.

3. No tachar a los alumnos o a nuestros hijos de que son los malos, los necios, los difíciles, de que con ellos nunca se puede. En la película en un diálogo entre el maestro y el papá, le cuenta una historia sobre las islas Salomón. Allí cuando quieren talar un árbol, se reúnen en la noche alrededor de él y comienzan a decirle groserías, cosas feas, que no lo quieren, que no lo necesitan, que no sirve para nada, que todo lo que reciben de él es malo... y este árbol al recibir tantas energías negativas, termina muriendo y cae.

Cuantas veces hacemos esto con nuestros alumnos. Como es el necio, indisciplinado lo terminamos tachando de malo, de insoportable y las únicas palabras que tenemos para él, son para recalcarle y recordarle como hace todo mal. Como esto es lo único que él escucha, termina convencido que efectivamente él lo hace todo mal.

Que importante es mirar a nuestros hijos y alumnos como las personas que son. Unas persona integrales, compuestas de muchos defectos, pero también de muchas cualidades. Es verdad que este alumno tiene dificultades en su comportamiento, pero en las matemáticas es extraordinario. ¿Por qué no resaltar estas cualidades y desde ahí tratarlo de hacer un mejor niño, una mejor persona?

4. Esto nos lleva a que todo niño es especial. Ishaan tenía problemas para leer, escribir, para realizar las operaciones matemáticas... pero tenía unas capacidades para pintar más allá de lo normal. Esto era lo que lo hacía especial... no sus dificultades. 

A veces nos vemos muy determinado por un mundo que le da una gran relevancia a la educación lógico matemática y pensamos que los niños no triunfaran sino si se dedican a una carrera relacionada con esto. Como pensaba el papá de Ishaan. Y por esto podemos llegar a truncarles sus verdaderos talentos. Como se ve en la película cuando Ishaan se encuentra tan triste que ya ni siquiera quiere pintar.

¿Quién dice que él como artista no iba a llegar a triunfar y a ser un hombre sumamente exitoso?

Hagamos un gran esfuerzo por descubrir eso que hace a cada uno de nuestros niños una persona especial.

5. Por último no puedo dejar de mencionar la importancia de la educación con amor, que siempre será un tema reiterativo para mí.

Ishaan se sintió amado y querido por su profesor. También se sentía querido y amado por su madre y hermano, pero el amor de su maestro, fue un amor comprometido con que él fuera una mejor persona, que pudiera salir adelante.

Como lo decía una vez, los niños sienten el amor y muchas veces el sólo sentirse amados es lo que los hace salir adelante y querer luchar y enfrentar sus dificultades y necesidades.





sábado, 18 de febrero de 2012

Todo niño es especial

Quiero comenzar mi reflexión del día de hoy compartiéndoles una película titulada Todo niño es especial. 




No es una película corta, pero definitivamente esta historia todas las personas la deberían observar, porque nos habla muy bien de las dificultades que sufren muchos niños a diario y cómo son juzgados como si fueran tontos, indisciplinados, que no les interesa el estudio... y por esto muchas veces se llegan a truncar las capacidades que ellos sí tienen.

Como sé que muchos no tendrán el tiempo para ver toda la película quiero contarles la historia y por esta vez, no haré ninguna reflexión, sino que les dejaré a ustedes las reflexiones.

Ishaan es un niño que en todas las actividades del colegio tiene un mal desempeño... sus puntajes son siempre de 2 ó 3 puntos de 25. Se pasa toda la hora de un examen en la que le preguntan una serie de multiplicaciones, viendo números que están volando por el espacio en naves espaciales y llegan a planetas y sólo puede contestar que 3 x 3 es 2... Su madre se sienta a estudiar con él y cuando recién le ha explicado lo que es un adjetivo, él ya no puede seleccionarlo en una frase. 

Con sus amigos tiene problemas, pues cuando va a lanzar un balón, no es capaz de hacerlo para el lado correcto, sino que se va para otra parte.

Sólo hay algo que le gusta a Ishaan y es todo lo relacionado con el arte... dibujar, pintar, colorear, armar rompecabezas... Y para un niño de aproximadamente 10 años... lo hace de una manera excepcional.

Sobra decir que en el colegio va mal y va a repetir tercer grado. Sus padres, especialmente su papá piensan que su problema es de actitud. Es indisciplinado, no sigue las instrucciones de sus profesores, no hace las tareas, no responde los exámenes. Inclusive es insolente con los profesores, pues en un momento en que una profesora le pide que lea un párrafo de un libro, él lo mira y lo que dice es: dflsjdkfhjdehghwglvdlgdlk fjhdghiowjdlklhsljclkjgehiofldnjdhfgjfnadjghldk. Cosa por la cuál la profesora se siente muy disgustada y lo expulsa del salón de clase. Y además se escapa del colegio para ir a recorrer la ciudad.

Y para empeorar la situación, su hermano es el más brillante de su curso, el primero en todas las materias.

Pero a pesar de todo esto, Ishaan es feliz. Es feliz con sus dibujos, con sus juegos, con su madre y con su padre... con todo lo que puede observar en el mundo y todas las cosas que vienen a su cabeza en todos los momentos.

Para su padre lo que él necesita es que lo disciplinen. Que le enseñen a obedecer. Que lo obliguen a aprender. Y que mejor para esto que meterlo en un colegio interno de régimen tipo militar, que tiene la fama de reformar a todos los niños con problemas de actitud..

Sin emabrgo, Ishaan no es un niño que se vea con mala actitud... él siempre promete intentarlo y hacer lo mejor que pueda... Él en su casa es feliz... a pesar de sus dificultades con el gran cariño que le manifiestan su madre y su hermano.

Así que Ishaan en enviado al colegio de internos. Pero allí todo continua igual. No aprende, no lee, no resuelve los problemas matemáticos. Y lo que es peor de todo... ya no está con su familia ni en su casa. En este lugar algunos profesores le pegan con una regla en las manos cuando no sabe las respuestas, pero aún así... él no consigue aprender. Algunos lo ridiculizan por sus respuestas y actividades.

Y lo que es peor, este trato, esta forma de enseñar, sumado al estar alejado de su familia, hacen que Ishaan pierda hasta su gran amor por el arte, por dibujar y pintar.

La historia y toda la vida de Ishaan van a cambiar cuando un profesor nuevo llega al instituto de internos. Este profesor al contrario de los demás, se da cuenta de que hay algo que está mal... y no es que el sea indisciplinado o que tenga una mala actitud. Él comienza a observarlo. Cómo hace las cosas, los errores que tiene en la escritura, en las letras, en los números. Ve que él confunde algunas letras, las escribe inversas o confunde las palabras similares... Tiene dificultades para amarrarse los zapatos, abrocharse la camisa, para coger o lanzar una pelota, porque no es capaz de calcular la velocidad, tamaño y dirección de la pelota. Lo que el tiene es una dificultad del aprendizaje llamada dislexia.

Cuando habla con sus padres para decirles lo que él tiene, su padre inmediatamente piensa que es un retrasado mental y que no va a poder triunfar en la vida. Gran error. Los niños que tienen dificultades en el aprendizaje no son retrasados mentales. Tienen dificultades para aprender a leer y a escribir, pero tienen miles de habilidades.

Cuando este profesor detecta su dificultad comienza a trabajar con él, con las técnicas que hay para enseñarle a las personas que tienen dislexia. Y efectivamente al él sentirse comprendido y apoyado comienza a prender y a trabajar.

Y otra vez vuelve a pintar, mostrando que esta es una de sus grandes cualidades y capacidades y una que definitivamente podrá llevarlo muy lejos, aunque no llegue a ser un gran ingeniero.

Mis palabras se quedan cortas para expresar todo lo que esta película transmite... Ojalá se puedan sacar un tiempo para verla, para que dialoguemos más adelante sobre todas las lecciones que puede darnos.

jueves, 16 de febrero de 2012

Leer leyendo

Continuo con las reflexiones sobre la importancia de la lectura y no sólo de la lectura, sino de leer leyendo.

¿Por qué leer leyendo? ¿O a qué me refiero con leer leyendo? Quiero retomar los ejemplos que mencioné al inicio de esta serie de reflexiones sobre la lectura en la que les contaba sobre unos alumnos que frente a la pregunta: ¿Cuál es la importancia del carnaval de negros y blancos? Me contestaban explicándome qué es el carnaval...

Vemos aquí que las personas a veces aunque leen... no leen. Sólo pasan sus ojos por una serie de símbolos que forman palabras, frases, párrafos... pero que no cumplen su función porque no le transmiten ningún significado a las personas que los observan y que supuestamente los descifran.

Leer se trata de comprender lo que se lee, saber reconstruir el significado global del texto y a medida que se alcanza una mayor madurez intelectual, llegar a analizar y a emitir juicios sobre el texto.

Hay algunos pasos o actividades que se pueden realizar para ir desarrollando esta comprensión de lectura y especialmente para acostumbrar a los estudiantes a que hagan un esfuerzo para entender o tratar de entender siempre lo que leen.

Evidentemente queda a criterio de los profesores y padres de familia cuáles preguntas utilizar. También estas preguntas que enumero a continuación, a medida que van avanzando requieren más habilidades del pensamiento que se van adquiriendo a medida que los alumnos maduran intelectualmente y por lo tanto deben ser utilizadas con niños más grandes


1. Predicción.
La estrategia que se utiliza es la de la relación de conocimientos previos con el nuevo tema.
  • Pensar antes de leer, qué saben de ese tema.
  • Predecir qué sucede (guiados por el tema, el título, las ilustraciones, el contexto, su experiencia) y revisar o confirmar las predicciones.


2. Comprensión literal: extraer información específica y explícita del texto.
La estrategia que se utiliza es la de saber localizar la información.
  • Buscar palabras, frases u oraciones de especial relevancia en un texto de acuerdo con un criterio, (pregunta) o más.
  • Identificar tiempo (época, momentos especificados en el texto) y/o lugar de un relato. Ver qué efectos puede tener el cambiar el escenario y/o la época. Por ejemplo, preguntarles cómo sería la historia si sucediera en esta época actual.
  • Hacer preguntas tipo qué, quién, por qué, cuándo, cuánto.


3. Comprender globalmente el texto
La estrategia que se utiliza es la del análisis y síntesis del tema.
  • Determinar la idea principal o el tema. ¿De qué se trata?
  • Valorar la importancia de la información. Lo esencial: el tema, título. Lo importante: las ideas principales y algunas ideas secundarias. Lo indiferente: los ejemplos, la repetición, una  aclaración innecesaria.
  • Marcar un texto con colores: ideas principales con un color, secundarias con otro e indiferentes con otro.
  • Poner subtítulos (si el texto no los tiene) que indiquen de qué tratan los párrafos.
  • Seleccionar la oración que recoge mejor el sentido (párrafo, parte, texto).
  • Resumir el texto.
  • Decir las partes: inicio, nudo, desenlace.


4. Interpretar e integrar ideas e información. Reelaborar el texto.
La estrategia que se utiliza es la de interpretación.
  • Identificar la intención o la finalidad de un texto.
  • Inferir el ambiente de una historia.
  • Describir los personajes principales, el escenario o ambiente de una historia.
  • Aplicar o contrastar con su propia vida el contenido del texto.
  • Comparar y contrastar información entre distintas partes del texto.
  • Identificar las frases que justifican una idea, una opinión o valoración.
  • Describir la relación entre dos personajes.
  • Ordenar y secuencias argumentos y lugares.
  • Considerar posibles alternativas a las acciones de los personajes y sus consecuencias.
  • Proponer diferentes finales.


5. Realizar inferencias directas, basadas en lo que dice el texto, teniendo en cuenta las diferentes partes de dicho texto y su relación con el todo.
La estrategia que se utiliza es inferir y deducir.
  • Deducir que un suceso es la causa de otro.
  • Establecer la conclusión a la que llevan varias razones.
  • Identificar las generalizaciones del texto.
  • Pedirles que realicen una elipsis (la supresión de elementos del discurso sin contradecir las reglas gramaticales.)
  • Discutir la causa de algún hecho expresado en un texto.
  • Discutir las posibles diferencias de sentido según el contexto de una frase (vgr: Qué frío! Podría significar cierra la ventana... o que la respuesta me deja helado...).


6. Examinar y evaluar el contenido, la lengua y los elementos textuales.
La estrategia que se utiliza es la de juicio.
  • Evaluar y contrastar el contenido del texto con los conocimientos previo y externos al mismo. Evaluar los elementos lingüísticos y textuales
  • Reflexionar sobre la forma del texto
  • Criticar el contenido de un texto.
  • Tomar postura ante la representación de la realidad mostrada.
  • Evaluar el impacto que puede llegar a tener el texto.
  • Evaluar la probabilidad de que hechos descritos puedan ocurrir realmente. Distinguir qué hechos del texto son reales, probables y fantásticos.
  • Juzgar si la información del texto es completa y clara, objetiva, parcial... o si es subjetiva: expresa la opinión del autor.
  • Determinar la perspectiva del autor respecto al tema. Valorar su postura. Identificar las pruebas utilizadas para suponer la intención del autor.
  • Identificar la intención o los motivos que mueven a un personaje concreto.
  • Contrastar el contenido con normas de convivencia, éticas, estéticas...
  • Relación de las pruebas aportadas con la conclusión.
  • Deducir el significado a partir del contexto.
  • Reflexión sobre el vocabulario. Seleccionar algunos términos que sean interesantes para discutir.

Espero que estas preguntas y estrategias sean de gran ayuda para ustedes, para lograr que sus hijos y alumnos comprendan cada vez más lo que leen y puedan ser más eficaces en su formación.

Quiero compartir con ustedes un cuadro para fomentar la lectura. 


Como ven en este cuadro tenemos diferentes géneros de lectura o temas o ideas (un libro sobre un insecto, un libro recomendado por un amigo). La idea es que los niños vayan escogiendo que quieren leer y a medida que vayan leyendo, coloreen el cuadrito correspondiente. Cuando coloreen todos los cuadros, entra la motivación que los padres de familia o profesores quieran darle a sus hijos o estudiantes.

Espero les ayude esta idea.


jueves, 9 de febrero de 2012

Formando el hábito de la lectura

Hoy continuaremos con esta seria de reflexiones sobre la importancia de la lectura en la educación y vida de las personas.
Supongo que la persona que esté leyendo este artículo, está sumamente convencida de que leer es muy importante. Sino, lo invito a que lea la reflexión anterior titulada La importancia de la lectura. Hoy nos centraremos en algunos consejos prácticos y útiles que puedan ayudarnos a formar el hábito de la lectura.
Quiero empezar diciendo que sé que en esta época en la que nos encontramos, esto no es una tarea fácil. Estamos rodeados que muchas actividades que parecen mucho más entretenidas para nuestro hijos y alumnos que la lectura. Y digo parecen, porque quien haya sabido sentarse a disfrutar de un buen libro, sabrá que puede competir con cualquier otro tipo de entretenimiento. 
Nuestro hijos y alumnos se encuentran rodeados de televisores, computadores, juegos de video, celulares... que les ofrecen muchos tipos de actividades con muy poco esfuerzo. 
Así que debemos saber enamorar a nuestros hijos y alumnos de lo maravillosa que es la lectura y porque no, utilizar también estos medios, en la medida que puedan ayudarnos a fomentar la lectura.

  • En primer lugar es importante inculcarle a los niños el gusto por la lectura desde que son pequeños, antes de los seis años. Algunos dirán que esto es imposible porque esa es la edad en la que se aprende a leer. Pero leer tiene un significado mucho más amplio: leer no es sólo interpretar algunas letras, es interpretar unos símbolos que pueden ser letras, pero que también pueden ser imágenes. Si le damos a los niños cuentos desde que son pequeños, ellos crecerán con un gran amor por los libros y la lectura. 

Quisiera aquí compartir la experiencia que he tenido con mi hermano. Él tiene ahora 7 años y más o menos desde que tenía 2, mi mamá le lee un cuento todas las noches. Para él se ha vuelto algo fundamental de su rutina y el peor castigo que pueden ponerle es decirle que no le van a leer un cuento (y yo por supuesto le digo a mi mamá que eso no puede ser nunca un castigo). Cuando vamos al mercado siempre me pide que le regale un cuento para leerlo por la noche. Y en su pieza ya tiene su pequeña biblioteca de cuentos infantiles. Hace dos años aprendió a leer en el colegio y ahora se turna con mi mamá para leer el cuento.


  • Esto me llega al segundo consejo. Volver la lectura parte de la rutina diaria. Cuando uno se encuentra con niños de 11, 12 años o más difícil aún, con adolescentes o adultos que tienen el hábito de la lectura y se les intenta cultivar, ellos lo verán inmediatamente como una tarea escolar, igual a que si tuvieran que resolver 20 ejercicios de geometría analítica... y por lo tanto será una actividad tediosa que querrán evitar o terminar lo más pronto posible. Todos sabemos que un hábito es la repetición de un acto, primero por fuerza de voluntad, pero que termina convirtiéndose en parte de la vida.
Que la lectura sea parte de la rutina es algo muy sencillo, si se comienza desde pequeños. Todos los días dedicar cinco, diez minutos a leer en un momento determinado del día. Yo soy partidaria de hacerlo por la noche antes de acostarse. Pero es sólo una opinión. Me gusta porque de esta manera los niños no lo ven como una tarea más: los cuadernos y libros ya están guardados hace rato en las mochilas. Por la noche generalmente nos acostamos a ver televisión, una actividad divertida, que relaja... así se asocia la lectura con un momento que también genera relajación y esparcimiento.


  • Asociar la lectura con algo divertido. Si cuando los niños son pequeños elegimos cuentos divertidos para ellos, que los hagan vivir aventuras, conocer personajes que ellos jamás hubieran imaginado, tener experiencias diferentes... pensar en leer les evocará esas sensaciones alegres y cuando crezcan, no tendrán hacia la lectura una actitud negativa.
  • Algo muy importante: si su hijo tiene una atracción natural por los libros, incetívelo, no deje que se le pierda. Una prima mía cuando era chiquita era como mi hermano: todo el tiempo con con cuentos en la mano, mirándolos, leyéndolos... pero desafortunadamente mi tío nunca ha sido un gran lector y no se sacó los tiempo para fomentarle esta actividad. 
De estas ideas, se desprender varias muy importantes. 
  • Como se habrán dado cuento en todos los consejos anteriores hay una mención a la participación de los padres y es que ustedes son fundamentales para poder crear este hábito. Si sus hijos no los ven leer nunca, será muy poco creíble que les digan que leer es bueno para ellos. Los adultos generalmente todos leemos... puede que no un libro, pero sí un periódico, una revista, un documento del trabajo o de la universidad. Comuníquele esto a sus hijos. Dele ejemplo de que usted sí lee y coméntele todos los beneficios que en ellos encuentra.
  • Regale libros a sus hijos... así ellos verán que son realmente importantes.


Muchos se encontrarán en una situación en que sus hijos ya no son niños y no han creado el hábito de la lectura. Los pasos a seguir con ellos son muy similares.

  • Haga el esfuerzo de mostrarle y ponderarle todos los beneficios que puede aportarle la lectura.
  • Ayúdele a encontrar un buen libro. Y me atrevería a decir que esto es lo más importante. Cuantas veces nos encontramos con adolescentes que jamás han tocado un libro... y para su primer contacto les ponen a leer un libro tedioso, aburridor... Así que simple. Ese joven jamás volverá a tocar un libro de nuevo. 
Quiero aquí compartir otra experiencia. Mi otra hermana que ahora tiene 18 años, a pesar de venir de una familia muy lectora, no le encontraba gusto a la lectura. En el colegio le pusieron a leer El Quijote de la Mancha (quiero aclarar que no tengo nada contra esta maravillosa joya de la literatura universal, pero para alguien que jamás ha leído puede ser difícil, largo y aburrido). Ella se acercó a la profesora y le dijo que a ella no le gustaba leer y que le pusiera un 0 de una vez, porque no iba a leerse el libro. Esta profesora con mucho sentido de educadora, le dijo a mi hermana que escogiera el libro que ella quisiera y que le presentara un trabajo de él. Así lo hizo y escogió Harry Potter. No sólo se leyó un libro, sino siete. Y le gustó tanto que siguió con El Señor de los Anillos, Las Crónicas de Narnia y muchos más.
Tenemos que enamorar a los jóvenes con libros que les gusten, que les atraigan, que les llame la atención y sí... que todos sus amigos estén leyendo. Ya cuando se den cuenta de lo maravilloso que es leer, podemos darles los clásicos. Así como mi hermana que ahora se está leyendo Lo que el viento se llevó.

  • Mire los gustos de sus hijos. Si de pronto no ha podido con que él coja un libro, pídale que busque en Internet sobre su futbolista favorito, sobre la historia de alguna copa y así vaya conduciéndolo hasta  artículos de revistas, y más adelante libros. 
Aquí entran estos medios que mencionaba al inicio de la reflexión, que también  pueden ser una gran ayuda. Por ejemplo si su hijo le dice que no le gusta leer, hágale ver que él está todo el día leyendo los mensajes que sus amigos le envían a través del blackberry, I phone, facebook, etcétera. No es el ideal de lectura, pero puede ayudar a cambiar esa percepción horrible que parece haberse apropiado de los jóvenes por la lectura.

Leer es abrirse puertas a mundos increíbles, maravillosos, a aprendizajes significativos y como para muchas cosas, sólo necesitamos probarlo, acercarnos para no querer dejarlo.


martes, 7 de febrero de 2012

La importancia de la lectura

Hoy quiero entrar a un tema muy específico que es la importancia de la lectura en el desarrollo de los niños. Este es un tema fundamental en todo el proceso que ellos tengan en su vida estudiantil desde el colegio hasta la Universidad y en su desarrollo como profesionales cuando sean adultos.

En diciembre del año pasado salió un artículo en El Colombiano sobre la importancia de la lectura en los niños y la influencia que esto tiene en el desarrollo de la inteligencia y en la consecución de logros académicos. En resumidas cuentas, nos dice que los niños que tienen la costumbre de leer con su padres aunque sea unos pocos minutos todos los días, tienen un mejor rendimiento no sólo en sus labores académicas, sino en todos sus proyectos de vida.

Como docente soy testigo de esto todos los días. Me asombra cómo los alumnos aunque saben leer, no saben leer. Al ver un enunciado para resolver un problema o para contestar una pregunta, sólo leen las palabras que conocen y no van más allá.

Dos ejemplos concretos:

1. Dime cuál es la influencia del carnaval de blancos y negros para nuestra cultura. 
Respuesta de los alumnos: el carnaval de blancos y negros es una celebración que se realiza en Pasto...
¿En qué momento la pregunta dijo explica qué es el carnaval? Pero los estudiantes ven carnaval de blancos y negros y como tienen esa información en sus cabezas, comienzan a escribirla sin detenerse a reflexionar en la pregunta que están leyendo.

2. Una niña tiene 23 manzanas y quince naranjas. ¿Cuántas frutas tiene en total?
Algunos alumnos se acercan para decir que el problema está malo porque falta un número.

Mientras leen esto, muchos podrán decir que esto no puede ser, que es exagerado... Ambos casos me han sucedido en el último año escolar. Y no con un alumno... con varios.

Conversando con compañeros míos que están en este momento en la Universidad, me cuentan que en muchos de sus exámenes, sus profesores les dicen que pueden sacar libros, apuntes, computadores, que pueden buscar en Internet si quieren... porque lo que les preguntan no va en tener mucha información, sino en saber leer esa información, entenderla, comprenderla y después saberla aplicar.

Entran aquí muchos temas que están relacionado con la lectura, que no me parece justo abordar en una sola reflexión. Por esto, hoy me centraré solamente en la importancia de la lectura en nuestros hijos y alumnos e inclusive en nosotros mismos y espero ir abordando en las siguientes reflexiones, cómo formar el hábito de lectura, cómo trabajar en ellos la comprensión, el seguimiento de instrucciones, la interpretación de textos y preguntas.



¿Qué nos puede aportar la lectura? 




  1. La lectura ayuda al desarrollo y perfeccionamientos del lenguaje, pues nos da herramientas para que la expresión oral y escrita sean mejores y más fluidas. Además aumenta el vocabulario y mejora la ortografía y la redacción.
  2. La lectura mejora las relaciones humanas. En primer lugar porque nos da herramientas para podernos comunicar más acertivamente y segundo porque al abrirnos a comprender otros mundos, otras personalidades que son presentadas en las lecturas, desarrollamos la habilidad de poder comprender los pensamientos de otras personas. Aparte, quien lee, siempre tendrá un tema del cual conversar.
  3. La lectura promueve el desarrollo de innumerables habilidades del pensamiento: potencia la capacidad de observación, atención y concentración. Desarrolla la capacidad de comparar, definir, argumentar, establecer un juicio sobre lo leído.
  4. La lectura aumenta nuestro bagaje cultural: nos da información de la persona humana, de diferentes culturas, de diferentes países... amplía los horizontes permitiéndonos ponernos en contacto con lugares, personas, experiencias y costumbres con son ajenas a nosotros.
  5. Unos de los puntos más importantes. La lectura desarrolla la creatividad, pues no todo nos es dado como en lo que observamos en la televisión o en el cine. El autor crea algo, pero los que lo leemos somos los que debemos recrearlo utilizando toda nuestra imaginación.
  6. Se habla mucho de que leer es un placer. Y este es el último punto que quisiera mencionar. La lectura puede ser fuente de goce, de disfrute, de felicidad. 
Quiero terminar esta reflexión compartiendo esta imagen que seguramente muchos de ustedes habrán visto: 


Esto han sido para mí los libros durante toda mi vida. Unos amigos entrañables que me han acompañado siempre. Que me han llevado a vivir miles de aventuras en países en los que jamás he estado y en mundos de fantasía. Que me han enseñado miles de valores que pueden tener las personas y también sus defectos. Me han mostrado lo que es la lucha por su superación y lo bajo que puede caer un hombre cuando no quiere ser mejor. 
Y esto es lo que quisiera que le transmitieran a sus hijos. Que leer es una experiencia maravillosa, que por el lado que lo miremos, sólo nos va a llenar de aprendizajes positivos y enriquecedores.




martes, 31 de enero de 2012

La diferencia entre educar y enseñar

En esta reflexión del día de hoy quisiera dialogar de un tema que me parece fascinante especialmente para los profesores, pero que en muchos momentos también puede ser muy enriquecedor para los padres de familia.
La mayoría de los docentes nos encontramos en un aula de clase para dictar una materia específica: matemáticas, ciencias naturales, sociales, física, gimnasia, arte... En la mayoría de los centros educativos se incluyen materias como ética y religión lo que lleva a muchos docentes a pensar que esos son los espacios para educar a los estudiantes.
¿Por qué caemos en este error? Me atrevería a afirmar que la mayoría de las veces es porque nos encontramos tan ocupados con las tantas tareas que trae ser profesor y especialmente con cumplir un currículo o programa, que pensamos que "perder" diez minutos de una clase en formación, no nos deja cumplir con nuestras obligaciones.
Es cierto que como profesores tenemos un currículo que generalmente es muy extenso y nos obliga a usar nuestro tiempo exhaustivamente y a tratar de no desperdiciar ni un minuto de la clase.
Reflexionemos en este momento en cuantos de nosotros nos acordamos saliendo del colegio de todas las capitales de Europa, de todas las partes de la célula animal y vegetal, de cómo factorizar, de identificar que  una frase está escrita en la tercera persona del pasado pluscuamperfecto...  Lo más seguro es que de acuerdo con los intereses personales se nos haya quedado grabada cierta información de sociales, de biología, de matemáticas o de español... pero todos los contenidos que aprendimos en el colegio, seguramente no los recordamos.
Lo mismo les sucede a nuestros alumnos. Nosotros les enseñamos muchos contenidos, pero muchos de ellos los olvidarán. Y seguramente si recuerdan a alguno de nosotros, no nos recordarán como: "ese fue el profesor que me enseño el proceso de la fotosíntesis" Si nos recuerdan será por los aprendizajes significativos que les dimos en su vida.
Aquí es donde en mi opinión entra la diferencia entre enseñar y educar.Enseñar es transmitir una serie de conocimientos a las personas. Educar es tomar a la persona completa, tanto los conocimientos específicos que debe aprender, como la formación de su mente y de su personalidad, la adquisición de habilidades para desenvolverse en la sociedad y el perfeccionamiento de todas las facultades humanas. En este sentido yo equiparo la educación con la formación.
El salón de clase en este contexto se convierte en un escenario perfecto para aprovechar las cosas que suceden diariamente y educar y formar a los alumnos. Hacer una pausa, reflexionar con ellos sobre un comportamiento específico ya sea bueno o negativo que pueda enriquecerlos.
Evidentemente tanto la educación como la enseñanza son necesarias y se deberían como algo junto. Mientras enseño, educo. Y no como algo separado. Acaba de llegar mi momento de educar.
Pues la enseñanza nos dará la información y los conocimientos para tener una capacitación profesional y un trabajo. Y la educación nos dará las herramientas para manejar toda esta información exitosamente.
No desperdiciemos ningún momento que tenemos para enseñar y educar a nuestros hijos y alumnos.



sábado, 28 de enero de 2012

Cómo educar con amor.

El elemento principal de la educación es el amor. Así escrito suena muy bonito, pero... ¿cómo volver esto realidad?

Ayer recibí un comentario con la pregunta de cómo lograr educar con amor, aplicando este mismo principio al liderazgo que deben tener las personas que tienen a otras personas a cargo en el ambiente laboral.Estos mismos consejos pueden ser aplicados por todos los padres de familia y profesores.
Evidentemente no hay una fórmula mágica que sea tomarse tres goticas de cierta medicina por las mañanas.

El formar a los demás con amor es una cuestión de actitud y por lo tanto de trabajo personal. Para esto lo primero es la decisión de querer hacerlo. Cosa que sé es difícil de realizar. Si una persona ha estado acostumbrada a realizar las cosas de una cierta manera y considera que así tiene buenos resultados, es poco probable que quiera cambiar su modus operandi.

Pero sólo debe darle una oportunidad. Tomárselo de pronto como una prueba para ver que resultados tiene y al obtener tanto resultados positivos, sin duda alguna, querrá seguir actuando así.
Para tomar esta decisión de cambiar la forma de proceder, el primer paso puede ser hacer una autoevaluación del propio rendimiento y el rendimiento de las personas que tiene encomendadas.

Algunas preguntas útiles para la autoevaluación:

  1. Al pensar en ir a mi trabajo (o en pasar el día con mi hijos) ¿Cuál es el sentimiento que brota automáticamente? 
  2. Durante el tiempo que estoy en el salón de clase, en mi empresa o pasando un tiempo con mis hijos ¿Cuál es mi estado de ánimo predominante? 
  3. ¿Qué pienso de mis alumnos, empleados, hijos? 
  4. ¿Qué conozco de la vida de mis empleados o de mis alumnos?
  5. ¿Con qué frecuencia mis empleados, alumnos o hijos quieren pasar un tiempo diferente del obligatorio conmigo?
  6. ¿Qué resultados obtengo?
Cuando mi actitud como líder (ya sea en una empresa, en un salón de clases o como padre) generalmente es negativa: me da pereza ir a trabajar, pienso que las cosas que salen mal siempre son culpa de los otros, no conozco a mis empleados o alumnos, ellos no quieren pasar tiempo conmigo, es porque evidentemente algo está mal en la forma como hago las cosas. No en como los demás hacen las cosas, sino en como yo, el líder, hago las cosas. Llegar a este punto ya es una gran ganancia porque me aceptar que tengo que cambiar.

Además de esta encuesta de mi propia satisfacción, aplicar una a mis alumnos o empleados también puede ser muy útil. Allí podré ver que las personas a mi cargo se sienten insatisfechas, no están felices. Y esto factor disminuye notablemente la eficacia y eficiencia en lo que se realiza. Todos sabemos que cuando algo no nos gusta, no ponemos todo nuestro empeño en realizarlo, nos limitamos con cumplir con lo mínimo necesario para que no nos despidan o para no perder las materias. Y esto en una empresa hace una diferencia notable.

Gerry Czarnecki autor del libro Lead with Love (Lidera con amor) habla de la diferencia que hay cuando las personas siente una verdadera pasión por lo que realizan.




Después de tomar la decisión de cambiar mi actitud, viene un proceso de acercarme a las personas a mi cargo para conocerlas y compartir tiempo con ellas para así poder generar un ambiente de confianza.

Por otro lado está la motivación. Las personas reaccionan mil veces mejor al ser motivados, al sentir que su trabajo es valorado, y más aún que su trabajo, que él como persona es valorado, que al sólo obtener quejar y críticas de su trabajo. Siempre podemos encontrar algo positivo que decir.
Frente alumnos que tienen dificultades en el comportamiento, al corregirlo es más productivo valorar lo positivo y después decirle en qué tiene que mejorar, que simplemente decirle lo que hace mal, porque así la idea que queda en su cabeza, es que él sólo hace cosas malas, pues es lo único que escucha. Así que si sólo hace cosas malas, ¿para que esforzarse?

Simón, tú eres un niño muy inteligente, tienes muchas ideas que aportar al grupo, realizas tus trabajos muy bien. Sin embargo, el que te estés parando del puesto y hablando con los demás compañeros, no te deja poner atención para poder aportar todo lo que tu saber. Si pusieras más atención, serías un alumno excelente. Así Simón ve que él tiene mucho que aportar y probablemente quiera poner más atención para poder aportar más de lo que sabe.

Después de aplicar estas técnicas está también el mantener siempre una actitud de autoevaluación. Siempre habrá equivocaciones. Muchas veces por las noches al llegar a mi casa veo los momentos en que perdí la paciencia y no le hablé con tanto cariño a algún estudiante, o sólo supe reprenderlo por algo que había hecho mal. El ver mi error, me permite pensar en la actitud que quiero tener con mis alumnos al día siguiente y llegar pensando cómo corregir y formar con amor, valorando las cosas positivas.

Como conclusión a esta reflexión quiero invitarlos a todos: padres, profesores, jefes, líderes, a que le den una oportunidad a la formación con amor, basada en una alta motivación positiva, en un conocimiento de las personas que están a nuestro cargo, en una valoración de las cosas positivas del otro. Verán que su ambiente de trabajo comenzará a cambiar inmediatamente e inclusive ustedes mismos se sentirán más felices.

viernes, 27 de enero de 2012

El elemento principal: el amor

Este blog como ya lo he dicho anteriormente, no pretende ser un tratado de educación. Por esto no se irán tratando progresivamente temas comenzando por la niñez y llegando a la juventud, o tratando métodos de educación o de estudio. Iremos tratando diferentes temas a medida que vayan surgiendo las necesidades, preguntas o comentarios de las personas que me ayudan a construir este  blog: los lectores.
Dentro de la maravillosa vocación de ser educador, hay un elemento fundamental mucho más importante que cualquier otro: el amor. 
Los niños y jóvenes sienten, ven y perciben el amor en cualquier contacto que tienen con la persona adulta. En la forma como les hablamos, como hablamos de ellos, como los corregimos, felicitamos, animamos y en algo tan sencillo, como los miramos.
Primero quisiera hacerle una reflexión a los docentes. Muchas veces nosotros como profesores recibimos alumnos a los que sólo les vemos la cara y un comportamiento determinado que en muchas ocasiones es negativo, ya sea por su bajo rendimiento académico, por su comportamiento o por ambos.
Aunque lo sabemos, no nos detenemos a pensar que detrás de ese comportamiento hay todo un mundo desconocido para nosotros. 
Problemas familiares que pueden ser: situaciones económicas difíciles, un cambio de casa que conlleva el cambiar de amigos y de personas conocidas, la separación de los padres, que algunos de ellos tenga que vivir en otro lugar (ciudad o país), problemas sociales en el mismo colegio que muchas veces permanecen ocultos a los profesores.
Estas dificultades traen una gran carga emocional que al no saberla manifestar correctamente, termina en un mal comportamiento o una pérdida de materias.
Evidentemente aquí se están esbozando estos elementos muy someramente y la idea es profundizar en ellos más adelante. 
Muchas veces lo que estos niños necesitan es encontrar amor, cariño, comprensión y al recibir esto se desenvuelven de una manera completamente diversa.
Acerquémonos a conversar con estos niños para ver cuáles son sus dificultades y problemas. Preguntémosle a los padres de familia para conocer la situación por la que están pasando, para que así entendamos los comportamientos que tienen.
Una vez que se da esta comprensión viene el trato que le brindamos a los niños. Y aquí entra para todos, padres y docentes. Hay comportamientos que llegan realmente a desesperarnos, a hacernos perder la paciencia. Y nuestra primera reacción es un grito, un castigo y en el caso de los padres, algunas veces una pela o golpe.
Todas estas reacciones no salen de un deseo de formar, de educar, de querer que la persona sea mejor, que reflexiones sobre su comportamiento y lo cambie.
La mayoría de las veces nacen de un desahogo a la frustración y por lo tanto, no aportan anda al moldeamiento de esa persona.
Alguna persona puede decir que después no ha vuelto a observar ese comportamiento. Y puede ser cierto. Pero seguramente es más por miedo, que porque se haya adquirido un aprendizaje.
Las personas reaccionamos mucho mejor con amor. Y quiero dejar muy claro que al hablar de la educación con amor, no me estoy refiriendo para nada a la alcagüetería (como decimos coloquialmente). No es que como lo quiero tanto entonces que haga lo que quiera. No. Porque esto tampoco es amor. Eso llega a ser es indiferencia.
Al educar con amor, me refiero a acercarse a estos niños o jóvenes y dialogar con ellos sobre la situación que requiere una educación. Preguntarle por qué lo hizo, si cree que está bien, por qué está mal. Si requiere un castigo, evidentemente se puede poner. Siempre y cuando este sea proporcionado a lo sucedido.
Hace algunos años tuve un alumno al que voy a llamar Juan. Era un niño desordenado en todo. Las cosas en su escritorio, los cuadernos, tenía una letra difícil de entender. Era lento para escribir en clase y por lo tanto no terminaba las actividades, perdía las materias. Sin embargo, se notaba que era un niño muy inteligente.
Muchas de sus profesoras perdían la paciencia al ver que no era capaz de escribir, que no encontraba sus cosas, que su letra era ininteligible.
Lo que este niño necesitaba era que le hablaran y lo trataran con cariño. Que alguien se acercara y le dijera que él podía hacerlo, que ya lo estaba haciendo bien.
Una vez estaba escribiendo un texto del tablero y la profesora le decía con un grito tras otro que borrara y volviera a escribir. Por casualidad entré al salón y vi que cada vez que la profesora le gritaba, Juan escribía más feo, con las letras más juntas y hacía tanta fuerza que casi rompía la hoja al escribir.
Me acerqué a él, arranqué la hoja y le dije que comenzara de nuevo, que él podía hacerlo, que él escribía muy bonito. No voy a decir que la letra quedó preciosa, pero finalmente pudo terminar lo que estaba escribiendo y salir a descanso.
Lo que Juan necesitaba eran una palabras de cariño, que le dijeran que lo podía hacer. No gritos diciéndole lo mal que lo hacía.
Esto mismo sucede con la mayoría no sólo de los niños, sino inclusive de las personas.
Cuando es necesario poner un castigo, reprender, se puede hacer sin gritar, se puede hacer inclusive con cariño, para que las personas sientan que los queremos y que por esto es que hablamos con ellos sobre las acciones que son incorrectas.
Muchas veces es inclusive mejor reprender un momento después de que la persona haya cometido la acción incorrecta, porque de pronto en el mismo instante estamos molestos, irritables, fuera de nuestras casillas y lo único que vamos a hacer, será desahogarnos.
Un momento después podemos hablar con calma, decir lo que estuvo mal e imponer una acción que traiga un aprendizaje.
Un buen artículo para más adelante puede ser compartir buenas acciones de aprendizaje que no sean desahogos, sino educaciones con cariño.