lunes, 27 de junio de 2016

Organizadores visuales: mapas conceptuales

Los mapas conceptuales son herramientas que, como hemos mencionado al hablar en general de los organizadores visuales, ayudan a la estructuración y aprendizaje de diferentes temas.

El mapa conceptual está compuesto de tres elementos:

- Conceptos
- Proposiciones.
- Palabras enlace.

1. Conceptos: se refiere al tema, término, objeto del que se va a hablar.

2. Proposiciones: son unidades semánticas completas que se forman por la unión de dos o más conceptos. Son afirmaciones sobre algo.

3. Palabras enlace: son las palabras que sirven para unir conceptos y señalar la relación que existe entre ellos.

También es importante hablar de las flechas y líneas que van a permitir que se pueda ver la estructura y la relación de los conceptos, palabras enlace y proposiciones.

Pasos:

1. Leer detenidamente el texto o el tema. Es importante que en este punto se tenga, no sólo una comprensión global, sino también una comprensión de la terminología que se está utilizando. En caso de no entenderla, es importante buscar las palabras y su significado.

2. Subrayar con diferentes colores las ideas principales y las secundarias.

3. Dentro de estas ideas principales que se han subrayado se deben destacar los conceptos claves, ya sea con una línea por debajo o encerrándolos en un círculo.

4. Pensar en el orden que deben llevar los conceptos de acuerdo a su importancia.

5. Situar los conceptos en los niveles que deben estar de acuerdo a la jerarquía. Los conceptos de igual importancia deben ser en el mismo nivel.

6. Escribir entre cada concepto una o dos palabras (palabras enlace) que den significado a la proposición.

7. Una vez establecida la jerarquización de los conceptos se realiza el diseño utilizando algunas figuras geométricas como círculos, cuadrados, óvalos y las líneas o flechas según corresponda.

Aquí les dejo un mapa conceptual que muestra la estructura de lo que debe ser el mapa conceptuales:




Tener en cuenta lo siguiente:

- El número de concepto debe ser reducido.
- Antes de realizar el mapa, se deben entender todos los conceptos.
- Sigue una jerarquía (una de las principales diferencias con los mapas mentales): las ideas principales deben ir en la parte superior y de ahí de deben ir desprendiendo las secundarias.

Ejemplo de un mapa conceptual:



domingo, 5 de junio de 2016

Organizadores visuales: mapas mentales.

Uno de los organizadores visuales para comenzar a trabajar con los niños son los mapas mentales. Estos son ideales porque su elaboración es sencilla y por todas la ventajas que tienen en la memorización de los contenidos, algunas las hemos mencionado en la entrada anterior y otras las iremos mencionando en esta reflexión.

¿Por qué son importantes los mapas conceptuales?

Diciéndolo en pocas palabras, los mapas mentales son importantes porque son una excelente herramienta que facilita el verdadero aprendizaje. No sólo la memorización mecánica, sino una memorización que sea un real aprendizaje. 

- El cerebro funciona con conexiones de ideas e imágenes que permiten encadenar conceptos. Los mapas conceptuales realizan esta misma función.

- Nos permite organizar y estructurar las ideas en nuestra mente.

- Más ideas en menos palabras. Observemos las siguientes imágenes:





La primera, por tener gran cantidad de palabras en un sólo párrafo, sólo con mirarlo es más tedioso, es difícil identificar la idea principal, las ideas secundarias y de qué se trata el tema en general. En la segunda, sólo con un golpe de vista, se identifica claramente de qué se trata el tema, en qué se subdivide y la información que contiene, todo de forma más amigable y fácil de aprender.

- Facilitan el recuerdo pues la mente memoriza de forma más fácil un menor número de elementos. En el experimento realizado por Hebbinghaus sobre la curva del olvido, que hemos mencionado en una entrada anterior, uno de los resultados que él observo, fue que las series de 7 sílabas eran más fáciles de recordar que las de 12 en adelante. 

De nuevo miremos las dos imágenes que presento a continuación:





En la primera imagen se presentan 24 instrumentos, superando el número que se ha indicado es más factible una óptima memorización. 

En la segunda, los instrumentos se encuentran subdivididos en 4 grupos. Cuatro es una cantidad fácil de memorizar. Si después miramos detenidamente cada uno de los grupos, dentro del primero tenemos 3 subgrupos. Cantidad que es fácil de memorizar de igual manera. 

Y siguiendo este orden, en los subgrupos tenemos cantidades de 4, 6 y 2. 

En el fondo, el cerebro sigue memorizando más de 7 elementos, pero al subdividirlo, es como si fueran menos. Por decirlo de alguna manera, estamos engañando a nuestro cerebro.

- Fomentan la creatividad al ser más libres y no seguir estructuras.

- Permite recuperar información del cerebro de forma rápida y sencilla. Puede servirnos para ilustrar esto, pensar en nuestro cerebro como si fuera un archivero: vamos almacenando la información de manera ordenada en diferentes cajones o apartados. De esta manera podemos ver que en el cajón relacionado con la historia tenemos cinco cajones: prehistoria, edad antigua, media, moderna y contemporánea. Memorizar estos cinco conceptos es fácil por lo que hemos explicado anteriormente. Si entramos, por ejemplo, al cajón de la edad antigua, podemos encontrar que ésta a su vez se subdivide en las grandes civilizaciones: Mesopotamia, Egipto, Persia, Grecia y el Imperio Romano. Al mirar más detenidamente Grecia, se abre un nuevo cajón en el que encontramos La edad oscura, la Grecia Clásica, Grecia Helenística y Grecia Romana. Y así sucesivamente.

¿Qué se necesita para elaborar un mapa menta?

- una hoja de papel en blanco.
- lapiceros, colores, marcadores.
- tu pensamiento.
- mucha creatividad.

¿Qué pasos seguir?

Los mapas mentales no tienen una forma estricta de elaboración como es el caso de los mapas conceptuales. No tienen una organización jerárquica de ideas y se pueden utilizar palabras, colores, dibujos, símbolos, imágenes que ayuden a establecer la relación de los temas y conceptos trabajados.

1. Identifica la idea principal, el contenido o el tema que quieres estudiar.

2. Busca una palabra simple, un dibujo o un símbolo que represente esta idea principal y escríbela o dibújala en el centro de la hoja.

3. Partiendo de esta idea central, identifica las ideas secundaria o los subtemas que quieres tratar y escríbelos alrededor de tu idea principal. Se desarrolla desde el centro hacia afuera. En el centro se escribe la idea principal, el tema o el concepto que se está estudiando. Las ideas secundarias se irradian desde esta idea central. Siempre puedes usar palabras, símbolos o dibujos para representar estas ideas. Lo que para ti sea más fácil y te ayude más a aprender.

4. A partir de este punto ve desarrollando tantas ramificaciones como sean necesarias.


Importante.

- Utiliza tantas imágenes y colores como te sea posible ya que de esta forma lo aprenderás más rápido y fácil y de manera más permanente.

- Empieza siempre desde el centro.

- Utiliza sólo dos o tres palabras claves en cada concepto ya que no se trata de un resumen.

- Aunque existen muchos programas en Internet que ayudan a realizar mapas mentales, siempre mi recomendación será realizarlos utilizando papel y lápiz ya que la escritura ayuda al aprendizaje.

Les dejo este link en el que además de los mencionados, dan otros consejos prácticos sobre cómo realizarlos.




Y el siguiente link con una presentación de slideshare que también va paso a paso. Quiero aclara que en esta presentación el autor demerita el uso de los mapas conceptuales, visión que personalmente no comparto, y que en una posterior reflexión ampliaré su importancia y cómo ayudan a desarrollar las habilidades mentales.


No me queda más que decirles que:  ¡Qué comiencen a realizar muchos mapas mentales!

sábado, 28 de mayo de 2016

La importancia de la memoria!

Ahora que me encuentro escribiendo varias reflexiones sobre la importancia de unos métodos de estudio que ayuden a los estudiantes realmente a aprender, quiero compartir este artículo de la revista Semana sobre la importancia de la memoria.


Ni memorizar mecánicamente sin sentido, ni dejar de memorizar. 

El verdadero aprendizaje exige un trabajo intelectual que lleve a un aprendizaje significativo en el que memorizamos la información, no mecánicamente sino por utilizarla.

viernes, 20 de mayo de 2016

Organizadores visuales

Uno de los principales problemas con el que se encuentran los estudiantes en el momento de responder un examen es que cuando van a escribir la respuesta del tema estudiado, no encuentran las palabras para hacerlo. Lo tienen en la punta de la lengua, están seguros de que la profesora lo explicó y de que ellos lo leyeron, están seguros de que lo "estudiaron", pero no saben cómo plasmarlo en el papel que tienen en frente.

Una de las razones por las que esto sucede, es porque no se tienen buenas estrategias de memorización de los contenidos. Al dialogar con los estudiantes sobre sus metodologías de estudios, me suelo encontrar con dos tipos de grupos:


  1. Un gran porcentaje de estudiantes se limita a leer los contenidos y como ven que los entienden, creen que con eso ha sido suficiente para estudiar.
  2. Otro gran porcentaje centra su estudio en un acto de repetición mecánica de la información, sin trabajar los contenidos, y por lo tanto no llegan a asimilarlos.


El día de hoy quiero reflexionar sobre una de las herramientas más efectivas para desarrollar y potenciar el uso correcto de la memoria: los organizadores visuales.

En esta entrada me centraré en la importancia de ellos y mencionaré los principales. En posteriores entradas, estaré explicando cada uno de ellos con algunos ejemplos concretos que ilustren su uso y realización.

Importancia de los organizadores visuales.

La importancia de los organizadores visuales radica en que para realizarlos hay que utilizar mentalmente el contenido que se quiere plasmar allí. Hay que pensar.


  1. En un primer momento en necesario realizar una lectura del tema para tener una visión general de éste desarrollando así la comprensión.
  2. Después de la lectura, se debe reflexionar sobre la estructura y la relación que tienen los contenidos entre sí, para poder escoger el más adecuado. Son muchos los organizadores que se pueden utilizar. Sin embargo, para que puedan cumplir su finalidad, es necesario conocerlos y conocer sus principales características y objetivos.
  3. En el momento de realizarlo, se debe ejercitar la capacidad de análisis y síntesis seleccionando las palabras más importantes que compondrán el organizador, ya que ellos no deben ser un resumen del tema, sino que deben tener unas palabras claves que evoquen toda la información.


¿En qué ayudan al estudiante los organizadores visuales?

  • Las imágenes representan la realidad. No son la realidad, pero la representan y facilitan su comprensión.
  • Permiten ver los términos claves de los temas.
  • Es fácil descubrir las ideas y la organización de ellas.
  • Refuerzan la comprensión.
  • Se puede integrar nueva información a la que se posee de forma organizada.
  • Favorecen la memorización visual a corto y largo plazo.
  • Sirven para la preparación próxima y remota de los exámenes.
  • El lenguaje visual desarrolla habilidades de clasificación, organización, asociación.

Tipos de organizadores visuales.

  1. Mapa mental.
  2. Línea de tiempo.
  3. Diagramas causa y efecto.
  4. Mapas conceptuales.
  5. Diagramas de flujo.
  6. Diagramas de Venn.
  7. Organigramas.
En un inicio puede ser complejo y difícil la elaboración de los organizadores y puede parecer que implica más trabajo, pero una vez que se va automatizando el hacerlo, se convierten en una excelente herramienta de estudio.

miércoles, 27 de abril de 2016

Sobre ESE niño del que todos los padres se quejan y no quieren que su propio hijo esté con él

Esta mañana he leído una carta escrita por Amy Murray, la directora de educación infantil en la Calgary French & International School en Canada. 

Esta situación no es extraña para nosotros los maestros. Todos los años tenemos al menos un niño, que es ESE niño.

Es doloroso para mí cuando sabiendo por lo que está pasando ESE niño, vienen papás a decirme que qué más voy a hacer. Que ellos ya no van a aguantar más esa situación. Inclusive me dicen que dónde pueden poner una queja formal. Yo en mi interior me pregunto: ¿Qué es lo que quieren? ¿Que lo echen del colegio? ¿Acaso no merece ESE niño al igual que todos los demás, que luchemos por él para darle una vida mejor?

Por mi parte, mi promesa es la misma que la de la maestra, yo lucharé por todos los ESE niños para hacer que su vida sea un poquito mejor.

Simms Taback

Queridos padres:

Lo sé. Estáis preocupados. Cada día, vuestro hijo llega con una historia sobre ESE niño. El que está siempre golpeando, empujando, pellizcando, molestando, quizás incluso mordiendo a otros niños. El que siempre va de mi mano en la fila. El que tiene un lugar especial en la alfombra, y a veces se sienta en una silla en vez de en el suelo. El que tuvo que dejar de jugar con bloques porque los bloques no son para lanzar. El que se subió a la valla del patio en el momento exacto en el que yo le decía que parara. El que tiró la leche de su compañero al suelo en un arranque de rabia. A propósito. Mientras yo le miraba. Y luego, cuando le pedí que lo limpiara, vació la caja de pañuelos ENTERA. A propósito. Mientras yo le miraba. El que soltó la más terrible palabrota en la clase de gimnasia.

Os preocupa que ESE niño desmerezca el aprendizaje de vuestro hijo. Os preocupa que absorba mucho de mi tiempo y energía, y que vuestro hijo salga perdiendo. Os preocupa que algún día le haga daño a alguien. Os preocupa que este “alguien” pudiera ser vuestro hijo. Os preocupa que vuestro hijo empiece a usar la agresión para conseguir lo que quiere. Os preocupa que vuestro hijo empeore sus resultados porque quizás yo no me dé cuenta de que le cuesta sujetar el lápiz. Lo sé.

Vuestro hijo, este año, en esta clase, a su edad, no es ESE chico. Vuestro hijo no es perfecto pero suele seguir las reglas. Es capaz de compartir los juguetes sin pelear. No lanza muebles. Levanta la mano para hablar. Trabaja cuando es la hora de trabajar y juega cuando es la hora de jugar. Se puede confiar en que vaya directamente al baño y regrese sin engaños. Cree que las peores palabrotas son “estúpido” y “tonto”. Lo sé.

Fijaos, me preocupo todo el tiempo. Sobre TODOS ellos. Me preocupo por las dificultades de vuestro hijo con el lápiz, por cómo lee las letras otro, por la timidez de esa chiquitina, y porque hay otro que lleva siempre la caja del desayuno vacía. Me preocupa que la chaqueta de Gavin no abrigue lo suficiente, y porque el padre de Talitha le grita por dibujar la B del revés. La mayoría de mis desplazamientos en coche y duchas las dedico a estas preocupaciones.

Pero, lo sé, quereis hablar sobre ESE niño. Porque la B invertida de Talitha no le va a poner un ojo morado a vuestro hijo.

Yo también quiero hablar de ESE niño, pero hay muchas cosas que no puedo contaros.

No puedo contaros que le adoptaron en un orfanato a los 18 meses.

No os puede decir que está haciendo una dieta para descartar alergias alimentarias, y que tiene hambre TODO EL TIEMPO.

No os puedo contar que sus padres están en medio de un horrendo divorcio, y que está viviendo con su abuela.

No puedo contaros que empieza a preocuparme que la abuela beba…

No te puedo contar que la medicación para el asma le agita.

No puedo contaros que su madre es monoparental, y por esto entra en el colegio cuando abre la acogida matinal y se queda hasta la acogida vespertina, y después el viaje hasta casa les lleva 40 minutos y por esto duerme menos que muchos adultos.

No puedo contaros que ha sido testigo de violencia doméstica.

De acuerdo, decís, entendeis que no puedo compartir información personal o familiar. Sólo queréis saber qué estoy HACIENDO al respecto de su comportamiento.

Me encantaría decíroslo. Pero no puedo.

No puedo contaros que va a logopedia, que han descubierto un retraso severo del lenguaje y que los terapeutas piensan que las agresiones tienen que ver con la frustración por no ser capaz de comunicarse.

No puedo contaros que me veo con sus padres CADA semana, y que ambos habitualmente lloran en estas reuniones.

No puedo contaros que el niño y yo tenemos una señal secreta con las manos para que me diga cuando necesita sentarse solo un rato.

No puedo deciros que pasa el descanso acurrucado en mi regazo porque “me hace sentir mejor oír tu corazón, señu”.

No puedo contaros que he estado rastreando meticulosamente sus incidentes agresivos durante 3 meses, y que se han reducido de 5 incidentes al día, a 5 por semana.

No puedo contaros que la secretaria del colegio ha aceptado que le mande a su despacho a “ayudarla” cuando me doy cuenta de que necesita un cambio de escenario.

No puedo contaros que me he puesto de pie en una reunión de docentes y que, con lágrimas en mis ojos, les he ROGADO a mis compañeros que le echen un vistazo extra, que sean amables aunque se sientan frustrados de que haya vuelto a pinchar a alguien, y esta vez, JUSTO DELANTE DE UN PROFESOR.

El asunto es que hay TANTAS COSAS que no puedo contaros sobre ESE niño. Ni siquiera lo bueno.

No puedo contaros que su trabajo en el aula es regar las plantas y que lloró con el corazón roto cuando una de las plantas no sobrevivió a las vacaciones de Navidad.

No puedo contaros que despide a su hermanita con un beso cada mañana, y le susurra “eres la luz de mi vida”, antes de que mamá se aleje con el carrito.

No puedo contaros que sabe más sobre tormentas que muchos meteorólogos.

No puedo contaros que a menudo se ofrece para sacar punta a los lápices durante el recreo.

No puedo contaros que estruja al pelo de su mejor amiga en el descanso.

No puedo contaros que, cuando algún compañero llora, cruza el aula para ir a buscar su cuento favorito desde el rincón de las historias.

El asunto es, queridos padres, que solo puedo hablaros de VUESTRO hijo. Así, lo que os puedo decir es esto:

Si nunca, en cualquier momento, VUESTRO hijo se convierte en ESE niño…

No compartiré vuestros asuntos personales con otros padres de la clase.

Me comunicaré con vosotros con frecuencia, y con amabilidad.

Me aseguraré de que haya pañuelos cerca en nuestras reuniones, y si me dejais, os sujetaré la mano mientras lloráis.

Defenderé que vuestro hijo y vuestra familia reciban los servicios especializados de mayor calidad, y cooperaré con estos profesionales en la mayor medida posible.

Me aseguraré de que vuestro hijo reciba amor y mimos extras cuando más lo necesite.

Seré la voz de vuestro hijo en la comunidad escolar.

Seguiré, pase lo que pase, buscando y descubriendo, todas las cosas buenas, asombrosas, especiales y maravillosas de vuestro hijo.

Os recordaré a él y a VOSOTROS de estas cosas buenas asombrosas especiales maravillosas, una y otra vez.

Y cuando otro padre se acerque, con quejas sobre VUESTRO hijo…

Le contaré esto, una y otra vez.

Con mucho cariño,

La maestra.

lunes, 25 de abril de 2016

Horario en casa

Es muy común que en las diferentes reuniones que tengo con los papás me planteen la dificultad que encuentran para que sus hijos se sienten a estudiar mientras ellos llegan del trabajo.

Los padres esperan que sus hijos tengan una rutina que sea más o menos llegar a casa, quitarse el uniforme y ponerse ropa cómoda, comer algo, sentarse a estudiar y realizar una actividad de descanso.

Para los adultos esta secuencia de actividades parece sencilla. Sin embargo, para los niños llega a ser algo abstracto y difícil de seguir.

Generalmente les recomiendo que tengan un horario en algún lugar visible de la casa, que les ayude a los niños a mirar la secuencia de actividades que deben seguir.

Hoy me he encontrado esta idea que quiero compartir porque me ha parecido muy concreta, visual y fácil de seguir para los niños. 

Como pueden observar los materiales son muy ecológicos: sólo se necesita una caja de cartón, hojas recicladas y marcadores.

Los pasos que les propongo para realizarlo son los siguientes:

1. Sentarse con sus hijos y escribir una lista de las cosas que ustedes esperan que los niños hagan por la tarde. Preguntarles antes, para ver cuáles de ellas ellos ya tienen asimiladas. Una vez que los niños den sus respuestas, complementarlas con las que les hagan falta.

2. En conjunto calcular más o menos cuánto tiempo debe dedicar a cada actividad. Las ilustraciones que pueden observar como referencia no tienen el horario, pero les recomiendo que lo añadan, pues es una guía importante para los niños.

3. Realizar dibujos ilustrativos de cada una de las actividades.

4. Pegarlos en la caja de cartón en el orden en que debe realizarlos el niño y escribir en la parte de arriba la hora aproximada y en la parte de abajo, la descripción de la actividad.






Este horario no sólo será de gran ayuda en el momento de organizar las actividades de la tarde, sino que además podrán disfrutar de un tiempo en familia diseñándolo.

lunes, 18 de abril de 2016

La curva del olvido

Todos sabemos que la memoria es una parte fundamental en el proceso de aprendizaje. De hecho Bayas (2009) dijo "el aprendizaje depende de la memoria para su permanencia y, de manera inversa, la memoria no tendría contenido si no tuviera lugar el aprendizaje." 

La memoria es la retención del aprendizaje o mirándolo de otra manera, no aprenderíamos nada si no lográramos memorizarlo. 

En el proceso de memoria se dan tres pasos: 

1. La forma de que los conocimientos lleguen a nosotros es el registro sensorial, ya que es por medio de los sentidos que nos ponemos en contacto con lo que estamos aprendiendo.

Si en el primer estadio del registro no se realiza algún tipo de repaso de la información, después de un lapso de 3 segundos ésta se olvida.

Si se realiza un repaso, puedo estar almacenada por corto plazo, pero el recuerdo no durará más de aproximadamente 30 segundos. Esta es la memoria a corto plazo.

2. Memoria a corto plazo. Esto viene a ser como un pantallazo que se queda impregnado en nuestra visión de lo que acabamos de ver o un eco que retumba en los oído de lo que acabamos de escuchar por unos pocos segundo.

3. Si se presentan ciertas acciones que impliquen un repaso de la información, puede pasar a ser almacenada en la memoria a largo plazo.

Con respecto a esto, el filósofo alemán Ebbinghaus planteó la teoría de La curva del olvido de acuerdo a un experimento realizado en el que le pedía a un grupo de personas que memorizaran una serie de sílabas sin sentido.

Llegó a la conclusión de que un 75% de lo aprendido era olvidado en sólo dos días. Si se realizaban repasos de lo que había sido aprendido, esta curva iba disminuyendo de la siguiente manera:


  •   Realizar el primer repaso 2 días después se recuerda aproximadamente 20%.
  • Segundo repaso 6 días después, 60%.
  • Tercer repaso 14 días después, 80%.


Los intervalos de los repasos pueden hacerse cada vez más largos sin que se pierda la eficiencia. Algunos autores inclusive recomiendan que estos intervalos se hagan lo más amplio posible para disminuir el esfuerzo y el tiempo empleado. (Dempster 1987, 1988, 1996)

Etchepareborda (2005) nos da unas pautas de trabajo:

  • Procurar que intervenga el mayor número posible de sentidos a la hora de procesar los datos, realizando un proceso multisensorial.
  • Evitar lo máximo posible las interfecciones externas, creando un entorno adecuado, facilitando así la capacidad de concentración.
  • Relacionar los elementos a aprendder con los ya adquiridos para darles mayor significado (aprendizaje significativo).
  • Recuperar la informción fraccionada, de adelante hacia atrás y viceversa, comprobando casa cierto tiempo nuestra capacidad de memorizar. 
En las siguientes reflexiones estaremos hablando de algunas técnicas de estudio que pueden ayudar a los estudiantes a realizar esta serie de repasos que los ayuden a memorizar.