viernes, 20 de diciembre de 2013

El dolor, un nuevo maestro.

El domingo pasado tuvimos la famosa reunión familiar de Navidad. Dentro de los muchos temas de conversación, comenzamos a hablar de que casi todos los primos tenemos tatuajes. David, un primo mío que sólo tiene 16 años, ya se ha hecho tres. Y esto por supuesto despertó una gran polémica familiar sobre que es muy pequeño y que cuando crezca se va a arrepentir y ya no se los va a poder quitar.

Independientemente del tema de si es apropiado o no hacerse tatuajes a esa edad, mi primo comentó: "Hay tatuajes que se los hace a uno a la vida en el alma y nada se los quita. Y de eso, nadie opina nada."

Algunas experiencias que he vivido en los últimos dos meses me han demostrado que algunos de los tatuajes más profundos e indelebles son hechos por el dolor en el corazón.

Hay dolores que no se pueden compartir con nadie y toca llevarlos solos y en silencio. Hay dolores que muy pocos comprenden, como la pérdida de una mascota y casi termina uno sintiéndose mal por sentirse mal por eso. Hay dolores que todos han vivido, que todos entienden y te dicen que lo sienten... Sea el que sea, al final, es uno el que se queda solo con su dolor viviendo el día a día.

Y considero que esta ha sido la gran lección que me ha dado el dolor en esta ocasión. Que a pesar de todo lo profundo y doloroso que se sienta, el cuerpo y el alma aprenden a sobrellevarlo.

Al principio no queda más que levantarse, bañarse, comer, ir al trabajo... y uno lo hace... con ese dolor como una sombra que lo sigue a todas partes. Y después, hasta se sorprende uno de encontrar que todavía hay cosas por las que se ríe, que le interesan, que disfruta... aunque la sombra siga allí.

Creo que lo más difícil es que no estamos acostumbrados a sentir el dolor. No estamos acostumbrados a sentirnos mal. Y cuando esto pasa, lo vemos como una señal de alarma y estaríamos dispuestos a hacer lo que fuera para que se vaya.

No sé si se han detenido a preguntarse en esos momentos: Me siento mal ¿y qué?

El dolor no nos va a matar, no nos va a ahogar, no nos va a asfixiar. Lo sentimos y ya. En estos días he sentido ese dolor y cuando comienzo a desesperarme y no lo quiero más, me detengo a pensar en esto. Me siento mal ¿y qué? Y sigo adelante haciendo lo que esté haciendo dándome cuenta que no pasa nada. Que se puede vivir así y todo con dolor, y que a pesar de ese dolor, se puede uno sentir feliz por otras cosas.

Que misterio tan maravilloso el alma humana que soporta tanto y a pesar de todos los tatuajes, es capaz de seguir adelante.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Feliz día queridos profesores

El día de hoy celebramos el día del profesor.

Quiero felicitar a aquellos maestros que han decidido hacer de la educación su vocación y no un oficio como cualquier otro porque no les quedo más opción.

A los que reciben a su grupo de alumnos como las almas que Dios ha puesto en su camino por un tiempo determinado y por esto se esfuerzan no sólo por enseñar la materia asignada, sino por formarlos, por hacer de ellos mejores personas y por prepararlos para la vida.

A aquellos que saben sacarse el tiempo para acercarse a un alumno triste, preocupado, enojado y preguntarle que le pasa. Que tratan de ayudarle con sus problemas y que si no pueden, saben acercarse con un abrazo y una sonrisa.

A los que cuando ven a un alumno en dificultades indagan sobre su vida, sobre su familia, sobre sus amigos, para ver si hay una situación externa que los pueda estar afectando.

A los que jamás se refieren a un alumno suyo como un niño insoportable... porque saben que detrás de sus palabras o actitudes groseras hay un niño que busca llamar la atención y necesita ayuda.

A los que no usan la misma planeación de hace quince años... sino que cada año renuevan su enseñanza para sorprender a sus alumnos y que estos puedan aprender mejor.

A los que todos los días dejan sus problemas personales a un lado y reciben a sus alumnos con una sonrisa.

A los que cada día cuando se levantan, a pesar del cansancio y de los problemas que puede traer esta profesión, aman enseñar porque saben que es una gran vocación.

¡Feliz día querido profesor!

miércoles, 20 de marzo de 2013

Detrás de la pizarra. Reflexiones.

Hace unos días vi esta película que me dejó sumamente conmovida. No es raro que la situación de estos personas, unos niños que viven en la calle, nos conmueva a todos. Pero lo que más me llegó al corazón fue la actitud de esta hermosa profesora que usa toda su creatividad y lo mejor de sí misma para realizar una labor inolvidable.


Queridos profesores, nosotros que compartimos esta misión tan hermosa de tener tantas vidas en nuestras manos a lo largo de toda nuestra vida, quiero invitarlos hoy a que compartamos algunas enseñanzas que ella nos deja.

1. El gran amor por la profesión, que en nuestro caso es una vocación. Al inicio de la película nos muestran a una pequeña niña que por sus grandes maestros se enamora de esta profesión. Toma otras decisiones en su vida, que hacen que por un tiempo no le sea posible estudiar y que cuando puede hacerlo, le tome más tiempo de lo normal, pues debe atender a sus dos hijos. Sin embargo, ella nunca renuncia a lograrlo porque lo que siente en el corazón, es un deseo inmenso de ser ella también como su maestra. 

El trabajo que desempeña en la película, es su primer trabajo. Observamos toda la ilusión con la que recibe la noticia y cómo pasa toda la noche realizando las planeaciones. Al llegar se encuentra con un colegio que funciona en una casa refugio en el que no cuentan con libros, cuadernos... ni siquiera con unas sillas o escritorios decentes. Por no decir que muchos padres de familia no entienden qué deben hacer sus hijos y continuamente los sacan de clase. A pesar de esta situación tan adversa, ella da todo de sí para poder realizar su labor: invierte de su propio dinero y tiempo, conversa incansablemente con todas las personas que pueden brindarle una ayuda, utiliza los pocos recursos que tiene para que sus estudiantes puedan llegar a tener unos aprendizajes significativos. Ella no se deja vencer por los obstáculos que son muy reales, porque lo que siente en su corazón es un profundo amor por su vocación.

2. La recursividad. Ya lo he mencionado brevemente, pero quisiera ahondar más en este punto. Al llegar a esta escuela el primer día, la profesora se encuentra un refugio que no tiene ni siquiera sillas o escritorios propios para el aprendizaje. Es cierto que ella busca que sus superiores le colaboren dándole los materiales necesarios y efectivamente así es más adelante. Pero antes de que esto suceda, ella trabaja arduamente con lo que tiene: pinta el lugar, usa las paredes como murales para poder poner materiales que ella misma diseña o que realiza con los niños, utiliza las mismas vivencias de los niños. 

La enseñanza y los aprendizajes significativos no deben depender de los materiales que tenemos en el colegio en el que trabajamos, dependen del corazón que nosotros le ponemos a lo que hacemos y de cómo sabemos utilizar todo lo que tenemos a nuestro alrededor para que los niños aprendan.

Y para los profesores que nos encontramos en un colegio que tiene más recursos materiales, debe ser un llamado aún más fuerte a nuestra conciencia para hacer de nuestras clases una experiencia transformadora.

3. Involucrarse con los estudiantes. Siempre lo he dicho y he tratado que sea la regla principal de mi labor como docente: no soy sólo profesora de matemáticas, ciencias, español o lo que sea que me asignen. Soy formadora de la persona que Dios ha puesto en mis manos por un período de tiempo determinado y para hacerle un bien a esa persona tenemos que conocerlos, conversar con ellos, saber de sus familias... y todo esto implica sufrir con ellos sus tristezas. Creo que lo más duro de ser profesor es cuando uno ve las tristezas y las dificultades que sufren sus alumnos y las padece con ellos. Pero esta es la única forma en que realmente podremos ayudarlos.

En la película veíamos como esta profesora miraba los problemas de los niños e iba más allá, llevándose a una alumna a vivir a su casa mientras su padre encontraba un lugar en el cual vivir, enseñándole a una madre a leer, conociendo las cualidades y dotes personales de sus alumnos para potenciarlos por ese lado.

Quiero animarlos a todos, querido profesores, a que tomemos esta hermosa misión como un tesoro que Dios nos ha dado para hacerle mucho bien a todas las personas que pasan por nuestras vidas. Que realmente tomemos nuestra profesión como una vocación y que nos involucremos profundamente en la vida de nuestros estudiantes para poder llegar a transformar sus vidas.

viernes, 1 de febrero de 2013

Detrás de la pizarra

Muchas personas han visto ya esta maravillosa película... Quiero dejársela hoy a todos los maestros para que en unos días podamos reflexionar acerca de ella.

¡Qué la disfruten!



sábado, 17 de noviembre de 2012

El fascinante mundo de los libros...

Aunque ya he abordado este tema más de una vez... vuelvo a hacerlo. Y probablemente volveré a hacerlo, porque la lectura es y será una de mis grandes pasiones.

Acabo de terminar de leer la trilogía de Los Juegos del Hambre por Suzanne Collins. Qué les puedo decir... me leí los tres libros en menos de una semana. Mi novio me ha preguntado a lo largo de toda la lectura que qué tal me parecía el libro, que si era bueno... Qué difícil pregunta. 

Bueno, de esos que no puedes parar de leer, definitivamente sí. Bueno, en cuanto a que es una obra de inmenso valor literario, definitivamente no.

Lo cierto es que durante esta semana que estuve leyendo los libros, me volví a sentir como cuando estaba el colegio y tenía 18 años. Que tragaba libros por día... Y me hizo sentir tan bien. Hace tiempo que no encontraba un libro del que no pudiera despegarme. Que casi prefiriera quedarme en casa leyendo que salir con mis amigas.

Mi anterior libro fue La Guerra y la Paz de León Tolstoi. Esa sí que es una obra clásica de la literatura universal. Sin embargo, tengo que confesar que las mismas más de mil hojas, me demoré más de un mes leyéndomelas. Me pregunté si me estaría volviendo banal. ¿Cómo me puede enganchar más un libro escrito para ser un best seller, que una obra clásica?

Entonces recordé unas palabras de un conferencista (del que lamentablemente no recuerdo su nombre). Todas las personas deben tener cuatro tipos de lecturas:

1. Relacionadas con su profesión: para poder desempeñarse cada vez mejor en ella y no quedarse obsoleto.

2. De actualidad: tenemos que estar informados de los sucede a nuestro alrededor.

3. De cultura.

4. De nada. Esos libros que probablemente no nos aporten una gran cantidad de conocimientos, pero que nos distraen, nos relajan, nos hacen olvidarnos por un momento las dificultades laborales, familiares, económicas, personales... Nos llevan a otro mundo que nos atrapa por unos días, nos fascina y nos divierte.

Yo añadiría un quinto tipo de lectura y serían libros que nos ayuden a reflexionar y en nuestro crecimiento personal.

Entonces me di cuenta que haber leído La Guerra y la Paz me ha proporcionado un mundo de conocimientos inmensos. Los Juegos del Hambre, me han relajado, me han distraído. 

Qué fascinante es el mundo de los libros, en el que podemos encontrar lo que necesitamos para cada momento de nuestras vidas.

¡¡¡Espero que el día de hoy, todos encuentren y tengan en la mano un gran libro!!!

martes, 25 de septiembre de 2012

Verificar el Aprendizaje


Muchas veces en el momento de realizar una evaluación me encuentro con estudiantes que no saben responder a una o varias preguntas. Cuando les pregunto si es que no estudiaron, me dicen que sí que ellos lo leyeron, pero que no saben cómo explicarlo… Y los veo mover los ojos como buscando en su cerebro una información que no encuentran.

He indagado en muchos de los hábitos y metodologías de estudios de los niños. Me he dado cuenta que uno de los más frecuentes es que los niños simplemente leen y creen que con eso es suficiente porque mientras van leyendo entienden todo. Pero a la hora de responder una pregunta, no saben cómo hacerlo.

Es necesario verificar la información. Que los niños una vez termines de estudiar expresen lo que han aprendido, porque es sólo en este momento en que se puede hablar de que algo se ha aprendido.

Los procesos de aprendizaje siguen unos pasos que van construyendo la asimilación de los contenidos. Evidentemente variarán dependiendo de las personas y muchos son válidos.

Les quiero compartir uno que yo he utilizado y que me ha brindado muy buenos resultados.

En un primer momento se debe dar una lectura rápida que puede ir inclusive sólo a los títulos y subtítulos, para formarse una idea general de lo que se va a estudiar.

Después de debe pasar a un lectura detallada de todo el tema en la que se busca una comprensión global. Se lee cada uno de los párrafos. Se debe entender lo que dice ese párrafo en concreto y cómo se relaciona o que le aporta al tema en general. Se debe entender la relación que hay entre cada uno de los párrafos. Aquí dentro de esta lectura se desarrolla una habilidad del pensamiento conocida como el análisis.

Después de analizar el tema, se debe sintetizar. El estudiante debe saber decir en pocas palabras lo principal del tema, sin dejar de lado ninguna de sus partes fundamentales. Pero, sin entrar en detalles.

Finalmente se debe pasar a la memorización de los contenidos, en la que no se debe saber en general de que se trata el tema, sino también los detalles de ese tema. En este proceso de lectura, análisis y síntesis ya debe estar avanzada una gran parte de la memorización. Sin embargo, se debe verificar que sí se haya memorizado. Y la mejor manera de comprobarlo es por medio de preguntas o tratando de explicar el tema. Es decir, por medio de la expresión del tema.

Cuando el estudiante comienza a contestar las preguntas, se va a dar cuenta que hay algunas que no es capaz de responder… Ahí debe detenerse, volver a leerlo, analizarlo y sintetizarlo. Y nuevamente comprobar si ahora sí lo puede expresar con claridad.

Muchas veces este ejercicio de expresión de los temas, se da en el momento del examen… Tristemente es en ese momento que el estudiante se da cuenta que hay cosas que aún no ha memorizado.

Lo ideal sería que esto se diera en el momento del estudio cuando el niño aún tiene algo qué hacer para memorizar los temas, poderlos expresar y ser exitoso en sus exámenes.

martes, 17 de julio de 2012

Vacaciones

Ahora me encuentro disfrutando de las vacaciones de fin de año. Espero que todos ustedes padres de familia y profesores también. Que tengan un merecido descanso y nos vemos en agosto para compartir nuevas reflexiones.